Mahmoud tira de un Irak espoleado por la guerra
Jugó la clasificación en Jordania y ya está en cuartos


A Bassim Abbas le llaman el Roberto Carlos iraquí, juega con el tres, es zurdo, lateral izquierdo, actúa en el Talaba de Bagdad y tiene la cabeza rapada como el brasileño del Real Madrid. Rápido, eléctrico, indiscutible en una selección que, de momento, hace historia.
Nashat Akram juega con el cinco pero más bien es centrocampista ofensivo. El antiguo seleccionador, Stange, le apartó del equipo, pero con Adnan Hamad ha vuelto. Se da el lujo de jugar en el poderoso Al Nassr saudí aunque la camiseta iraquí transmite mucho más.
El zurdo Hawar es el once, nació en Mosul, tiene buena zurda y en Irak le describen como la perla de futuro. Tiene nivel para probar en una liga de verdad, y no es el único. Su gol metió a Irak en cuartos del torneo olímpico, en el que de momento han humillado al Portugal de Cristiano Ronaldo y a Costa Rica. Y Younis Mahmoud es la estrella, y por eso lleva el diez e, incluso, se permite tener su propia página web (www.younismahmoud.com). Fue el máximo goleador de la fase de clasificación, se dio el lujo de jugar en el afamado Al Wahda de los Emiratos Arabes, volvió al Talaba local y tiene ofertas del fútbol chino.
Ellos son parte de una aventura que empezó en Jordania, siguió en Francia y terminará en Atenas. Ahora, que han convertido Patras en Bagdad con dos victorias memorables, hay que contar su historia. La guerra les condenó a jugar en Jordania la fase de clasificación, y allí eliminaron a Arabia Saudí. En cuando llegó Adnan Hamad al banquillo tuvo clara la necesidad de entrenar fuera del país y de utilizar la Copa de Asia como campo de pruebas. Allí y con el mismo equipo de Atenas alcanzaron los cuartos para caer ante los chinos. Dejaron por el camino a un rival poderoso como Arabia Saudí y ya mostraron su nivel real.
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A Irak le importa sobre todo este torneo olímpico para sacar pecho y así quedó claro. La Federación francesa les invitó a entrenarse en París desde el día 25 de julio, justo tras la Copa de Asia. Antes se habían ejercitado en el estadio Al Shaab de Bagdad, utilizado como párking por las tropas americanas en la guerra. Ahora hacen historia en Grecia, y también sus propias cuentas. Ya están clasificados y podrían tener a Australia o Túnez como rival en cuartos. Una medalla está más cerca de lo que parece, y los fusiles volverán a sonar en Bagdad con disparos al aire de júbilo.



