Espanyol 3.0 continuará como oposición al Consejo
No descarta abstenerse en la Asamblea de septiembre.


Desde hoy, por fin hay oposición en el Espanyol. Nuestra plataforma continúa adelante porque creemos que es absolutamente necesario. Una de las explicaciones del desastre del antiguo Consejo es que no había oposición. Así inició Josep Maria Piera su comparecencia ayer al frente de Espanyol 3.0, tras unas semanas de silencio. La alternativa asegura que dará un margen de confianza al nuevo consejo de Administración del club, aunque lo considera demasiado precario e insuficiente. Por eso, sus miembros no descartan abstenerse en la Junta de Accionistas que se celebrará en septiembre, aunque consideran que lo que nos pide el cuerpo es votar en contra del nuevo Consejo; en este sentido, esperan que pueda perdurar al menos un año.
A pesar de que aseguran que José Luis Morlanes no hubiera salido elegido como consejero delegado a través de ningún estudio sobre candidatos, le dan su apoyo. Los miembros de Espanyol 3.0 no acaban de ver con malos ojos las medidas previstas por Morlanes, como la consecución del déficit cero en dos o tres años, y la ampliación de capital. Pero creen que tales medidas coinciden casualmente con las propuestas de la alternativa.
Piera confirmó que Alfredo Torras continuará al frente de Espanyol 3.0 en este tiempo de oposición, que consistirá en la vigilancia de la gestión en el club para garantizar la transparencia. En cuanto a la relación con José Manuel Lara Bosch, esperan que se involucre más en el futuro y afirman que ha dicho cosas que no han concordado con sus actuaciones posteriores, aunque están satisfechos con él.
Sobre la planificación deportiva, 3.0 considera que se está haciendo mejor que en las últimas temporadas, aunque echan de menos fichajes jóvenes.
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Marcó debe desaparecer
Espanyol 3.0 considera que con la creación del consejero delegado, más la hipotética existencia de un controlador, la figura del director general debe desaparecer. En este sentido, aseguran estar seguros de que Josep Lluís Marcó, que es responsable del desastre junto al presidente, deberá dejar su cargo. Será en unos meses.



