Ni Spiderman ni Torres evitaron el sufrimiento
El Atlético jugó mal, pero pasó por los goles en Zlin


El superhéroe Spiderman se paseó ayer por el Calderón. Dio una vuelta por el campo y se fotografió con niños y mayores. Era el invitado estelar de lo que se suponía una fiesta rojiblanca. También posó con los jugadores del Atlético, aunque a estos parece que se le pegaron poco los poderes del hombre araña, porque el debut de César Ferrando en el Calderón y Fernando Torres en competición europea con su equipo fue oscuro y gris. Pasó el Atlético, pero lo hizo con poco fútbol y con la sensación de que aún queda mucho por hacer. Los cuatro goles en Zlin al final tuvieron su peso en oro y clasificaron al equipo.
Muy poquito.
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En el primer tiempo los mejores y casi únicos aplausos que se llevaron los jugadores del Atlético fueron para Fernando Torres cuando éste salió a calentar. Corría el minuto 37 y sus compañeros no habían hecho nada sobre el césped. Si acaso un par de llegadas, pero poco más. Y si acaso una parada de Leo Franco en el minuto 36, que pudo ser el 0-2. Ni posesión de balón ni presencia en el campo ni ideas. Lo malo para el Atlético es que el Zlin empezó a creerse que podía superar la eliminatoria tan adversa que traía de su estadio. Lo que se preveía como una noche fácil y tranquila empezaba a no serlo tanto.
En el descanso la situación cambió algo y el Atlético despertó de su letargo. Entró el Niño cuando se llevaban diez minutos de este período y Ferrando sacrificó a Jorge. Entonces Ibagaza acompañó a Simeone y Paunovic hizo las veces de media punta. En apenas cuatro minutos Torres ya había disparado una vez a puerta, aunque se fue fuera. El Atlético pudo marcar por mediación de Musampa, cuyo tiro se fue al palo. Los madrileños ya sí querían jugar, pero volvió a marcar el Zlin, y lo hizo a balón parado, como los dos en la República Checa. La peor noticia para Ferrando, que no quiere goles así. El Atlético tuvo ocasiones para marcar, pero no era su noche. El partido empezó mal y así acabo. La gente se marchó enfadada.



