Ley Camacho: ambición, solidaridad y madurez
El entrenador se reunió con la plantilla para exponer su ideario

José Antonio Camacho no quiere dejar nada al azar. Por eso insiste e insiste en transmitir su mensaje cuantas veces sea necesario. Ayer, el técnico del Madrid aprovechó la mañana de descanso para reunirse con toda la plantilla y sentar las bases de la que será su filosofía durante toda la temporada. La idea es que todos tengan claras sus intenciones desde el principio y que nadie pueda decir luego que no se le advirtió.
Fueron 45 minutos de exposición en los que se habló de todo, desde la disciplina hasta la disposición en el campo, siempre en un tono dialogante. El primer punto fue la ambición. Camacho quiere que el Madrid salga a ganarlo todo. Ni dos ni un título. Hay que intentarlo en todas las competiciones, y así se lo dijo a los jugadores, después de que alguno haya incidido en los últimos días en que el gran error del Madrid en la pasada temporada fue intentar ganarlo todo. Eso sí, también les dejó claro a todos que hay que pensar partido a partido, plantearse el triplete ahora no tiene sentido.
La táctica. Esa es otra de las obsesiones que preocupa al entrenador madridista. Ya advirtió el otro día que un equipo que quiera ser campeón no puede encajar 54 goles, de ahí su insistencia en la línea defensiva que deberá adoptar el grupo.
Así, Camacho transmitió que no quiere complicaciones cuando la pelota esté en esa zona, insistiendo en que la primera opción será despejar el balón siempre que se detecte peligro y no haya ninguna opción de sacar la pelota jugada. Su idea es clara: el equipo debe ser eso, un equipo, y como tal hay que actuar. Ahí su mensaje fue rotundo recalcando a cada uno de los jugadores que cada vez que haga algo con la pelota será siempre pensando en los otros diez. Algo así de contigo, pero sin ti. Solidaridad máxima, vamos. El equipo comienza y termina en cada uno de los puestos del campo; tan importante es el lateral derecho como el delantero.
Camacho pretende que nadie se duerma. Está claro que en el Madrid el once parece definido de antemano. Hay tantos nombres y calidad que los huecos para entrar en el equipo son pocos. Pero siempre existirán oportunidades para todos. De ahí que ayer advirtiera que el que se conforme con sentarse en el banquillo estará haciendo daño al club, aparte de a sí mismo. Además, aclaró que el que se enfade y salga en los medios a reclamar la titularidad también hará daño a la institución.
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El mundo rosa fue uno de los temas que se trató en la charla. Con este tipo de programas inundando las televisiones, los jugadores han dejado de ser sólo futbolistas. Camacho fue claro. Dijo que no iba a ser la niñera de nadie y que esperaba de todos la máxima prudencia y madurez. Ahora bien, cada uno es libre de hacer lo que quiera, eso sí, siempre que nadie pueda echárselo en cara por su rendimiento en el terreno de juego.
Para terminar, el técnico anunció que la plantilla todavía está incompleta y que llegarán de uno a dos refuerzos durante la pretemporada.



