El inmigrante rico juega en Suecia
Los futbolistas son cualificados empresarios, informáticos, telecos y profesores.


En este Mundialito de la Inmigración hay testimonios de personas sin papeles, gente sin casa, muchos sin trabajo... pero de entre las dieciséis selecciones hay una que no llora esas penas: Suecia. Los jugadores suecos son personal de la embajada, profesores, economistas, informáticos, telecos o empresarios.
Suecia es junto a Noruega el país más rico de Europa, el sueldo medio de un sueco es de 40.000 euros (18.000 el de un español) y vayan al país que vayan se convierten en el inmigrante rico.
Andreas Martensson, Oskar Sjogren y Martin Cevert son profesores del Colegio Escandinavo de Madrid (en La Moraleja) y un mes al año jugadores de esta Suecia de inmigrantes. Indudablemente, el sol es una de las razones por la que venimos a España. No hay más que ir a la Costa del Sol, donde hay 35.000 suecos residiendo, para comprobarlo. España es nuestro destino turístico preferido y cada año visitan el país un millón de suecos, lo que representa más del 10 por ciento de la población.
Noticias relacionadas
País rico o país pobre, el gusto por el fútbol no tiene diferencias, pero el clima extremo de Suecia marca su actividad. En estas fechas, el norte del país no tiene noche y el sol sale las 24 horas al día (eso sí, no pasa de 22 grados), y a la inversa en invierno. Por eso la Liga de nuestro país comienza en abril y acaba en septiembre. En invierno, Estocolmo está a 25 grados bajo cero y no hay quien juegue al fútbol, pero se hace esquí, hockey, balonmano y bandy porque con el deporte se combate el frío. En Suecia el fútbol no es tan competitivo, los niños no juegan en equipos como aquí, lo hacen en la calle porque en cada parque hay un campo de fútbol, y de hierba, claro. Allí todo es de hierba, no hay campos de tierra excepto alguno de grava que se usa en invierno porque aguanta mejor las nevadas.
Siendo diciembre, enero y febrero imposibles para el fútbol, los equipos suecos hacen la pretemporada en el extranjero buscando climas cálidos. Este año, de los 14 clubes de la Liga sueca, nueve eligieron España. Todos estuvieron en el complejo deportivo de La Manga, juegan un amistoso tras otro y regresan. Una estancia circunstancial, como la de sus emigrantes. La mayoría de los 2.000 suecos que estamos en Madrid venimos a un puesto de trabajo ya definido. En nuestro caso podemos estar un máximo de cinco años en el colegio, y algo similar pasa con los directivos de Nokia y otras empresas. Dentro de unos años, es muy probable que volvamos, que se nos vea por la Costa del Sol.



