El Rayo se despide con otra derrota
Pablo Sanz fue agredido y el coche de Azkoitia pateado por los hinchas.

No hubo milagro en Vallecas para el Rayo. Ni siquiera indicio de de pudiera producirse. Era inútil esperar que algún equipo le echara mano desde el exterior cuando el propio conjunto vallacano se había dejado en el vestuario el manual de autoayuda. Total, que no se dio ninguna de las premisas que necesitaba el Rayo para mantener la categoría y se despidió de Segunda con otra derrota.
Doce minutos fueron suficientes para confirmar que el Rayo había emprendido el camino de Segunda B. Mariano hizo el primer tanto de Las Palmas en ese minuto sin que el equipo madrileño manifestase atisbo de mejora. Hubo que esperar a la segunda parte para que los franjirrojos soltasen algo sus agarrotadas piernas. Luis encendió la llama de la esperanza con el empate, pero Rubén la apagó a los cinco minutos.
Lo peor para los jugadores del Rayo, sin embargo, estaba por llegar. Al final del encuentro, la afición del Rayo no se conformó con insultarlos, sino que llegó a la agresión. Pablo Sanz recibió un puñetazo en el rostro y tanto él como Bolo tuvieron que salir del estadio en un furgón de la Policía. El coche en el Ázkoitia fue pateado...
Más pérdidas.
La directiva del Rayo afirmó en un comunicado que la familia Ruiz-Mateos, ha venido soportando la diferencia entre los ingresos y los pagos a lo largo de los años por importe de 30.816.019,67 de euros a fondo perdido y sin contraprestación ni garantía alguna, desde que llegó al club en 1991 y que no ha tenido ayudas ni subvenciones oficiales.
Rojo: Nos dieron a la contra
Mi equipo no estuvo metido en el partido en la primera parte, no iba, no presionaba y estuvo mal, demasiado atenazado. Pero en la segunda hubo otra actitud; peleó y luchó contra todo hasta donde pudo. Pusimos todo arriba. Creo que el partido de Salamanca le dejó afectado y eso lo noté antes de que saliese al terreno de juego. Las Palmas nos hizo daño a la contra.
Noticias relacionadas
Tino Luis: Cumplimos con el deber
Se cumplió con el deber y logramos una victoria que se merecía el equipo y la afición. Después de once meses de sufrimiento, cualquier cosa llena el vestuario. Lástima que se perdiese la categoría hace un par de semanas. Pero el equipo ha demostrado que es honrado y honesto. El partido no fue cómodo para nosotros, porque el Rayo peleó hasta el final.




