Pisar fuerte para ganar y dar miedo
Noticias relacionadas
Iñaki Sáez no debería andar con chiquitas a la hora de plantear el partido. España tiene que jugar a lo grande, con autoridad, con desparpajo e imponiendo su ley. Sería de lamentar una imagen cicatera, cargada de prudencias y temores, esa cara que tantas veces ha mostrado el equipo nacional en las grandes citas intercontinentales y que provoca una profunda decepción en los aficionados. El partido se tiene que jugar en la parcela de Rusia, bloqueando sus líneas de juego, presionando desde Morientes hacia abajo, llevando siempre el balón y marcando los tiempos. Es la manera de dar miedo no sólo al equipo de Yartsev, sino a los futuros rivales. O se pisa fuerte desde el principio o no eres nadie en estos torneos.
Con un modelo claro, aunque discutible, Sáez salta al ruedo confiando en el doble pivote del Valencia, Baraja-Albelda, los extremos a la antigua usanza, Vicente y Etxebe, y dos delanteros que se conocen con los ojos cerrados, Raúl y Morientes. La calidad de estos futbolistas es indudablemente superior a la que ofrece Rusia, con Mostovoi, Gusev y Bulykin como mejores exponentes. El seleccionador Yartsev ha dicho que daría por bueno el empate, en una modesta declaración de intenciones. España no debe perdonar, sacando lo mejor de sí misma, enrabietada por el amargo recuerdo de Corea. Este primer partido es el test definitivo para evaluar la fatiga de los jugadores y su disposición. Se espera mucho de esta Selección, cargada de títulos y de talento, aunque el dibujo de Iñaki Sáez no sea atrevido.



