Effenberg admite que estuvo al borde del llanto en el Mundial 94
Fue expulsado de la selección tras responder a los abucheos del público con un gesto obsceno.

El ex internacional alemán Stefan Effenberg admite en su autobiografía que estuvo al borde del llanto cuando fue expulsado de la selección alemana durante el Mundial de 1994 tras responder a los abucheos del público con un gesto obsceno.
Effenberg recuerda cómo tras recibir la notificación del presidente de la Federación Alemana, Egidius Braun, de que debía abandonar la selección, reaccionó con aparente frialdad aunque agrega: "En realidad, en ese momento hubiera podido llorar de decepción".
35 partidos como internacional
En el avance que hace el diario "Bild" de la autobiografía de Effenberg, el ex jugador ajusta cuentas con Berti Vogts y se concentra ante todo en el episodio que puso fin prematuramente a su carrera como internacional en 1994.
"Sólo jugué 35 partidos internacionales. En realidad, demasiados pocos. Pero ustedes saben, el caso del 'dedo del asco' en el Mundial de 1994 en Estados Unidos", empieza Effenberg el avance que ofrece "Bild".
Según Effenberg, ya desde el comienzo del Mundial sus cartas no eran buenas puesto que su relación con Berti Vogts no era buena. "Antes de partir hacia el Mundial, Vogts pronunció un discurso pesado: 'Aquí tengo dos pasajes de regreso a Alemania con fecha abierta', dijo, 'quien no se comporte debidamente se va de inmediato a casa'. Bueno, pensé yo, uno de los billetes ya tiene el nombre de Effenberg", dice el "Tigre".
'Effe fuera'
Luego, el ex internacional recuerda la situación que lo llevó a levantar la mano con el dedo corazón extendido -haciendo el gesto que se conoce en algunos países como "pistola" o "peineta"- durante el partido contra Corea del Sur. Alemania le había ganado a Bolivia 1-0 y empatado con España 1-1 y empezó ganando 3-0 contra Corea.
"Rápidamente nos pusimos en ventaja 3-0, pero Corea descontó y se puso 3-2", recuerda Effenberg. "Los espectadores alemanes le dieron entonces rienda suelta a su decepción. Me escogieron sobre todo a mi como blanco de su ira y empezaron a silbarnos y a gritar 'Effe fuera'", recuerda el ex-internacional.
"Tras alguna jugada que fue respondida con abucheos mi frustración se desbordó y le mostré mi dedo corazón a los espectadores por un tiempo no superior a diez segundos... la mayoría de los espectadores ni siquiera se dio cuenta", dice Effenberg.
Enemistad con Vogts
Según Effenberg, sólo después Braun y Vogts fueron informados de su gesto y según versiones que él cita pero que no da por confirmadas el "soplón" no fue otro que Karlheinz Rummenigge. "Esa misma noche Vogts me abordó: los espectadores pagan un montón de dinero para vernos jugar, dijo tu no puedes hacer algo así", recuerda Effenberg.
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"También Braun me llamó a capítulo y me dijo que la consecuencia era que tenía que dejar la selección de inmediato. Bueno, dije. Que tengáis un buen Mundial y una buena vida. En realidad, hubiera podido llorar de la decepción", añade.
La enemistad con Vogts la remite Effenberg a sus tiempos de juvenil, cuando el entrenador no quiso convocarlo para las categorías inferiores de la selección alemana.



