Cardenal pide que investiguen a Ultras Sur
Cardenal hizo esta petición al fiscal jefe de Madrid después de que la Secretaría Técnica de la Fiscalía General del Estado estudiara la denuncia que el 27 de enero interpuso el presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra.

El fiscal general del Estado, Jesús Cardenal, ha pedido a la Fiscalía de Madrid que investigue a los miembros de la peña madridista Ultras Sur, relacionada con la organización internacional de ideología neonazi "Hammerskins", por si hubieran incurrido en un delito de asociación ilícita.
Según informaron fuentes jurídicas, Cardenal hizo esta petición al fiscal jefe de Madrid, Mariano Fernández Bermejo, después de que la Secretaría Técnica de la Fiscalía General del Estado estudiara la denuncia que el pasado 27 de enero interpuso sobre estos hechos el presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra.
Remite el libro "Diario de un Skin"
Además de la denuncia, Cardenal ha remitido a Fernández Bermejo el libro en el que ésta se basa, "Diario de un Skin", que narra la investigación de un periodista infiltrado en el grupo Ultras Sur.
Las fuentes explicaron que ahora la Fiscalía de Madrid deberá investigar los hechos denunciados, que podrían ser constitutivos de un delito de asociación ilícita, y tras realizar una serie de diligencias deberá decidir si presenta una querella contra los presuntos integrantes de "Hammerskins" vinculados a Ultras Sur.
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En su denuncia, Esteban Ibarra reclamaba a la Fiscalía que avanzara en la investigación general "del movimiento neonazi y skinhead" en España y que se investigara en concreto la información que recoge "Diario de un Skin" sobre un policía que supuestamente alertó a la peña madridista de la presencia de un periodista infiltrado entre sus correligionarios.
El autor del libro, un conocido periodista que se esconde bajo el seudónimo de Antonio Salas por motivos de seguridad, se infiltró en el movimiento neonazi español durante un año, camuflado bajo la piel de un "skinhead" con una falsa identidad y una cámara oculta y, según él mismo relata, tuvo que abandonar su investigación por las amenazas que sufrió tras ser delatado por el policía.



