Detenidos dos 'boixos' por los altercados ante el Valencia
Marcos F.F., de 28 años, y David G.G., de 30 años, están acusados de los daños materiales producidos en las puertas de cristal de la tribuna del Camp Nou, así como de los destrozos en la unidad móvil de la emisora Ona Catalana, valorados en 6.000 euros.

El Cuerpo Nacional de Policía (CNP) detuvo este viernes a dos miembros del colectivo Boixos Nois como presuntos responsables de los destrozos ocasionados por este grupo de radicales el pasado 18 de enero en la zona presidencial del Camp Nou, tras la derrota del F.C. Barcelona contra el Valencia por 2-4.
Marcos F.F., de 28 años, y David G.G., de 30 años, ambos con antecedentes policiales por delitos parecidos, están acusados de los daños materiales producidos en las puertas de cristal de la tribuna del Camp Nou, así como de los destrozos ocasionados en la unidad móvil de la emisora Ona Catalana, valorados en 6.000 euros, según informaron a Europa Press fuentes de la Delegación del Gobierno en
Catalunya.
Los hinchas cogieron extintores, rompieron varias puertas de cristal de la tribuna y bloquearon las puertas de acceso al palco, lo que obligó a utilizar otra salida y provocó la intervención del servicio de seguridad contratado por el club azulgrana.
Además, algunos de los radicales agredieron junto a la puerta de acceso al palco al fotógrafo del diario "Sport" Valentí Enrich y empujaron a periodistas de City TV y Barcelona Televisión.
Los incidentes se produjeron en un área donde el club tiene instaladas cámaras de vigilancia, lo que facilitó la identificación de los autores de los incidentes.
Con numerosos antecedentes violentos
Marcos F.F., de 28 años, posee antecedentes por lesiones, daños y tenencia de armas, mientras que su compañero, David G.G., de 30 años, acumula antecedentes por robo con violencia, robo con fuerza, hurto y desórdenes públicos.
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Tras las detenciones, la Delegación del Gobierno en Catalunya expresó su determinación de "aplicar el Código Penal" contra "individuos que, como éstos, utilizan los estadios de fútbol para sus actos violentos y delictivos".
La Delegación recordó que "un estadio de fútbol no es un santuario en el que se puedan cometer actos que fuera no están permitidos", por lo que señaló que, a pesar de ser partidaria de las medidas preventivas y de promoción de los valores positivos del fútbol, apuesta también por aplicar el Código Penal contra los radicales.



