El Camp Nou, unánime: "Gaspart, dimisión"

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El Camp Nou, unánime: "Gaspart, dimisión"

El Camp Nou, unánime: "Gaspart, dimisión"

Joan Gaspart, con semblante serio y al borde de las lágrimas que caracterizaron muchos momentos (aunque felices) de su antecesor en el cargo (Josep Lluis Núñez), aguantó estoicamente el chaparrón, elevado a tempestad tras el 0-3.

El Camp Nou dictó sentencia y fue un grito unámime: "Gaspart, dimisión". Sucedió en cuanto Toedtli marcó para el Sevilla el 0-2, en una nueva derrota del Barcelona en la Liga, lo que le sitúa a dos puntos de la zona de descenso, marcada precisamente por el rival sevillista.

Joan Gaspart, con semblante serio y al borde de las lágrimas que caracterizaron muchos momentos (aunque felices) de su antecesor en el cargo (Josep Lluis Núñez), aguantó estoicamente el chaparrón, elevado a tempestad tras el 0-3. Un mar de pañuelos blancos inundó las gradas.

Gaspart dio la cara en el palco

El todavía presidente del Barcelona no se marchó corriendo del palco, sino que aguantó varios minutos la bronca con la mirada perdida. Oía claramente el clamor: "Gaspart, dimisión".

No quería enfilar el camino del antepalco, a pesar de que Francesc Closa, vicepresidente y primo de Gaspart, le instó repetidamente e incluso le cogió por el brazo, pero su mirada estaba perdida. También la directiva Elisabeth Cardoner le hizo ver la conveniencia de abandonar el palco, pero Gaspart mandó a todos sus directivos hacia dentro y él fue el último en abandonar el palco.

Luego, salió disparado. El presidente enfiló el camino del vestuario, mientras Josep Pedrerol, periodista de Canal Plus, le preguntaba: "Presidente, ¿va a dimitir?". Sin respuesta alguna, el dirigente se fue a hablar con sus jugadores y Van Gaal en el vestuario. Closa dijo que había que esperar, que no sabía que lo que iba a ocurrir. Todo se decidirá en la reunión posterior con directivos de máxima confianza y el entrenador.

Incidentes en el antepalco

Los servicios de seguridad del club acordonaron la zona presidencial, mientras que los seguidores, en buen número, se dedicaron a firmar la moción de censura contra el presidente en los stands montados por Iván Carrillo. En esa zona, y como ha sucedido en otras oportunidades, hinchas radicales provocaron algunos incidentes en su protestas contra el presidente, unos, y contra la Prensa, otros.

Tercera temporada en el cargo

En su tercera temporada como dirigente, con el eterno enemigo, el Real Madrid, acumulando estrellas que fueron de color azulgrana (Figo y Ronaldo), al presidente azulgrana parece haberle llegado la hora de su dimisión, pese a la inmaculada marcha en la Liga de Campeones (10 victorias de 10). Y, si ésta no se produce en las próximas horas o días, la oposición parece estar en disposición de reunir tranquilamente las 4.500 firmas necesarias para que salga adelanta una moción de censura que daría paso a un plebiscito en el que sí una tercera parte de los votos son contrarios a Gaspart, éste debería dejar la presidencia.

El enfado del público fue directo al corazón del presidente, toda vez que Van Gaal se escondió en el banquillo y ordenó al delegado, Carles Naval, que diera las pertinentes instrucciones a los jugadores. Sus horas como entrenador en su segunda etapa de azulgrana parecen igualmente contadas.

La próxima jornada, última de 2002, aguarda el Mallorca, uno de los mejores equipos de la Liga y que podría perfectamente ahondar en la herida abierta del Barcelona.