El culebrón Jardel continúa
El equipo portugués baraja todas las opciones, incluida la suspensión del pago del salario del jugador.

El delantero brasileño Mario Jardel añadió este martes un nuevo capítulo al "culebrón" que protagoniza este verano con el Sporting de Lisboa, al difundirse noticias contradictorias sobre su regreso a Portugal, donde en la tarde del martes tiene una cita con los médicos del club.
La edición de Internet del periódico deportivo "A Bola" informó, en una nota de última hora, de que "Jardel está camino de Lisboa", según el asesor de prensa del jugador, Flavio Dias, desde Fortaleza (Brasil), a donde el goleador se marchó días atrás al amparo de la baja psiquiátrica que le impide entrenarse y jugar desde el 26 de julio pasado.
Según Dias, Jardel habría embarcado en un vuelo con destino a Lisboa, en compañía de su amigo y permanente acompañante, Artur Faria, aunque la fuente no pudo precisar si el jugador comparecerá a la revisión médica a la que ha sido convocado, o si desoirá la citación, como ocurrió en dos ocasiones anteriores.
Se dice que no tiene intención de volver a Portugal
Sin embargo, anteriores informaciones difundidas en la prensa lusa dieron cuenta de que Jardel había enviado un fax en el que comunica al Sporting su intención de no regresar a Portugal y faltar, por tanto, a la revisión de los médicos del club, que pretenden comprobar el estado emocional del futbolista.
Wilson Padilha, abogado del jugador, aseguró que la última vez que habló con éste por teléfono le indicó que no tenía el menor interés en regresar a Portugal. Nada más conocer el anuncio del delantero brasileño, los servicios jurídicos del Sporting de Lisboa se pusieron a analizar los documentos y la situación creada por la negativa de Mario Jardel a reintegrarse en la disciplina del club, con el que la pasada temporada se convirtió en máximo goleador del campeonato luso y de las ligas europeas.
La entidad baraja todas las opciones, según fuentes del Sporting, incluida la suspensión del pago del salario a Jardel, que se escuda en la supuesta depresión que le ha causado la separación matrimonial de la modelo brasileña Karen Ribero, su anterior representante legal. Esta declaró la pasada semana en Brasil que Jardel debería reincorporarse al Sporting, no abandonar Portugal y recuperar la normalidad deportiva, y, como otras fuentes, parece señalar como responsable último de la situación creada al empresario luso José Veiga, actual agente del brasileño y de un gran número de futbolistas lusos y brasileños.
Con baja médica hasta el 22 de septiembre
En todo caso, Mario Jardel tiene una baja médica valida hasta el próximo día 22 por depresión, aunque lo que calibran ahora los abogados del Sporting es si su ausencia de los exámenes médicos supone una quiebra de sus obligaciones laborales, que le ligan dos temporadas más al club lisboeta, campeón de la pasada liga y copa de Portugal con ayuda de los goles del brasileño.
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Además, al club de Alvalade le cabe elevar el caso a la FIFA, máxima autoridad del fútbol mundial, para que juzgue y sancione el comportamiento del futbolista, que ha fracasado en sus intentos de ir a jugar a lo que el llama "un gran club europeo", así como de ser convocado para jugar con la selección brasileña, que ganó el último Mundial. A finales de julio pasado, a su regreso de Brasil, Jardel anunció por sorpresa que deseaba abandonar Portugal y el Sporting, pidió que le dejasen hacerlo "por razones humanitarias" y entregó a la entidad la primera baja psiquiátrica. Desde entonces, su agente ha intentado a toda costa gestionar su traspaso a diferentes clubes, la mayoría españoles, pero varios de ellos prefieren esperar a diciembre, cuando Jardel será ya jugador comunitario, situación que facilitará la eventual operación.
En el Sporting, seriamente disgustados con el jugador, se asegura que sólo se pretende recuperar el dinero invertido hace un año para hacerse con los servicios del brasileño, aunque también estarían dispuestos a perdonarle si regresa al juego y marca goles.



