Varios aficionados pierden dedos en el "Horror-Stadium" de Viena
El portavoz del club aseguró que las vallas son "normativas, y se inspeccionan antes de cada partido por la policía y un equipo sanitario".
El Horr-Stadion, sede del equipo Austria Viena, se ha ganado el sobrenombre de "Horror Stadion" ante la inexplicable pérdida de dedos por parte de los aficionados en los encuentros de la Liga austriaca.
El semanario vienés "Falter" informa de la pérdida de un dedo por parte de un espectador en el ya macabro campo durante un encuentro amistoso con el Rapid de Viena la semana pasada. Este hecho no parece ser el único, ya que hace un año trabajadores del club encontraron otro dedo en el césped del estadio tras un amistoso con el Bayern de Munich.
Lo extraordinario de ese caso es que el espectador no acudió a los servicios de atención de emergencia del club y sólo días después se presentó en las dependencias del equipo para recuperar su dedo, aunque demasiado tarde ya para lograr reimplantarlo.
En el caso ocurrido la semana pasada, el espectador fue algo menos despistado y fue atendido de inmediato, pero aunque se le consiguió parar la hemorragia no se le pudo reimplantar con éxito el dedo.
En ambos casos los espectadores saltaron al campo desde el fondo suroeste y uno de sus dedos quedo atascado entre los hierros de la verja debido a los anillos que llevaban y a que el peso de su cuerpo causo su desgarro.
El portavoz del club aseguró que las vallas son "normales, las denominadas verjas normativas, y son inspeccionadas antes de cada partido por la policía y un equipo sanitario". Sin embargo, añadió: "Con un anillo puede pasar que alguien se quede enganchado, y hemos tenido la mala suerte de que haya sucedido en nuestro estadio".
Noticias relacionadas
Sea como fuere, han comenzado a circular todo tipo de rumores sobre dedos perdidos tras cada partido jugado por el Austria de Viena en su campo. Tras el partido amistoso de la semana pasada contra el Munich 1860, el diario "Kurier" informó sobre otro dedo perdido en el "Horror-Stadium", algo que fue desmentido con malestar por el portavoz del club, Christian Pflug. "Eso son leyendas urbanas", dijo Pflug, quien aseguró que "no ha sucedido nada".
En cualquier caso, el club espera ser más conocido por su fútbol que por los dedos perdidos de sus aficionados.



