Senegal y el espíritu de Omam Biyik
Doce años después la historia se ha repetido y el vigente campeón el mundo ha sido derrotado en el partido inaugural por una selección africana.

El partido inaugural pretende ser un homenaje al campeón del último torneo, pero la experiencia dice que suele tornarse en pesadilla con demasiada frecuencia. Argentina empezó el primer encuentro de Italia 90 con el recuerdo aún vivo del sensacional gol de Maradona a Inglaterra en México 86 y lo terminó derrotada por una pujante selección de Camerún. Los espectadores presentes en el estadio de San Siro pueden presumir de haber asistido en directo a una de las grandes sorpresas de la historia de los Mundiales.
Noticias relacionadas
Omam Biyik, de cabeza tras un espectacular salto y con la voluntaria colaboración del portero argentino Pumpido, logró el único tanto del partido, el que abría la mejor actuación de una selección africana en un Mundial.
La historia se ha vuelto ha repetir, resultado incluido, aunque con distintos protagonistas. En esta ocasión el héroe ha sido el senegalés Bouba-Diop y Francia, el campeón humillado. El espíritu de Omam Biyik ha sobrevolado el Seúl World Cup Stadium y Senegal, que debuta en un Mundial, ya se ha ganado el respeto de cuantos rivales le esperan en el torneo.



