Zahovic: "Eslovenia necesita un milagro para vencer a España"
"Quienes dicen que la defensa española es débil y que Hierro es lento tendrían que jugar contra ellos. Si Hierro es lento, no entiendo cómo ha ganado tres Ligas de Campeones".

Zlatko Zahovic, figura estelar de la selección eslovena, ha afirmado que necesitarán "un milagro" para vencer a España el 2 de junio en su debut mundialista, aunque confía en lograr "un resultado positivo".
El ex jugador del Valencia, actual campeón de liga español, se ha mostrado disconforme con quienes achacan debilidad defensiva a la selección española y lentitud al central Fernando Hierro, que lo es también del Real Madrid. "No estoy de acuerdo con quienes dicen que la defensa española es débil y que Hierro es lento. Hay que jugar contra ellos para ver qué hay de lentitud y qué de calidad, porque si Hierro es lento, no entiendo cómo ha ganado tres Ligas de Campeones", ha comentado Zahovic.
Zahovic y Mladen Rudonja se emplearon a un menor ritmo que sus compañeros en el primer entrenamiento de su selección en Seogwipo, a cuatro días de su debut en el Mundial contra España porque aún no se han recuperado por completo de sus respectivas dolencias, el primero con una afección vírica y el segundo con molestias en la zona renal.
Rudonja ha señalado que si el partido se jugase mañana mismo, él no podría estar a disposición de Srecko Katanec, pero que antes del debut contra España tiene cuatro días para alcanzar el tono necesario.
Para el entrenamiento Katanec ha dcontado sólo con 18 jugadores, a los que dividió en dos grupos de nueve que jugaron un partido en medio campo.
Dabanovic, Karic, Galic, Tavcar, N. Ceh, Osterc, Vugdalic, Milinovic, A. Ceh y Tiganj se impusieron por 4-1 a Simeunovic, Gajser, Sankovic, Knavs, Bulajic, Novak, Pavlovic, Acimovic y Cimerotic.
Noticias relacionadas
Los goleadores fueron Osterc (2), Karic, de penalti, y Ceh, para los primeros, y Acimovic para los segundos.
Los jugadores se emplearon a fondo, lo que condujo a un enfrentamiento entre Amir Karic y Miran Pavlin por una dura entrada de aquél sobre éste.



