Zamorano celebra con lágrimas el triunfo de las Aguilas
"Estás lágrimas no se pueden describir, vine a México a encontrarme conmigo mismo y me he encontrado a un país maravilloso", ha afirmado el chileno.

Las lágrimas en el rostro del chileno Iván Zamorano constituyeron esta noche una de las imágenes más inesperadas en el festejo de las Aguilas del América, campeonas del torneo de verano del fútbol mexicano.
Zamorano, quien ganó el prestigioso premio Pichichi al mejor goleador del fútbol español, y tuvo una carrera brillante también en Italia y en la selección de su país, era considerado hasta hoy como un icono incapaz de emocionarse con tanta gloria.
Remontada
"Estás lágrimas no se pueden describir, vine a México a encontrarme conmigo mismo y me he encontrado a un país maravilloso", dijo el jugador a la prensa local después de la victoria del América este domingo 3-0 contra Necaxa en el partido de vuelta de la final.
América había perdido 0-2 en el encuentro de ida, pero en el segundo tiempo de hoy sumó dos goles en cinco minutos, uno de ellos de Zamorano, y aseguró su primer título en 13 años con un cabezazo del argentino Hugo Norberto Castillo en la prórroga.
Segunda juventud
"Estoy orgulloso, feliz como un niño. Fui campeón en Suiza, España e Italia, pero ahora, con 35 años gozo más", aseguró el delantero que salió a la cancha aún con una lesión en una pierna.
Zamorano llegó a México para el torneo de verano 2001 y desde entonces ha sido uno de los cinco extranjeros de mejor rendimiento en la liga, a pesar de las lesiones. Este domingo consiguió su sueño en el país, formar parte del primer equipo América campeón después de 13 años.
Ganador nato
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Nacido en enero de 1967, el goleador debutó en el Cobresal de Chile en 1986 y alcanzó la cima de su carrera a partir de 1992-93 cuando ganó la Copa de España con el Real Madrid.
En 1994-95 fue campeón de la liga española, y un año más tarde conquistó el premio Pichichi con 28 goles, las dos veces con el Real, en 1997-98 fue campeón de la Copa UEFA con el Inter de Milán y hace dos años llevó a Chile a la medalla de bronce de los Juegos Olímpicos, con seis goles que le representaron ser el líder anotador en Sydney. "Estoy orgulloso de haber vestido la camiseta del América, hoy soy un hombre feliz", aseguró.



