La afición aumentó en el 'infierno'
La afición del Atlético de Madrid, acostumbrada a sufrir con su club, acompañó a su equipo en el descenso a Segunda División y aumentó durante las dos temporadas en el 'infierno', en las que se consiguieron cifras históricas de abonados en el conjunto rojiblanco.

La pérdida de categoría en la temporada 1999-2000 creó escepticismo sobre la respuesta de la hinchada rojiblanca en uno de los peores momentos de su club. La afición no falló. En diecinueve días, el Atlético de Madrid superó los diez mil abonados y se disiparon las dudas. Esa temporada, bajo el lema publicitario de 'un año en el infierno', el conjunto rojiblanco cerró su cupo previsto en marzo, con 42.228 inscritos, una cifra impensable con el equipo en Segunda División.
El Atlético finalmente no consiguió el ascenso. Su victoria en Getafe en la última jornada, que fue inútil tras los triunfos del Betis y el Tenerife, aguó lo que parecía que iba a ser una fiesta. El 'año en el infierno' iba a ser más largo de lo previsto. Sin embargo, la afición rojiblanca se crece cuando peor está la situación, como ya lo demostró al comienzo de la temporada y como había ocurrido campañas atrás cuando el Atlético se acercaba al descenso de categoría.
Respuesta impresionante
El Atlético de Madrid buscó un aliciente mayor, un técnico de corazón rojiblanco, como Luis Aragonés, en el curso 2001-02. "Creo que la presencia de Luis Aragonés en el banquillo y el hecho de que se mantengan los precios han contribuido a que la gente responda. Son conscientes de que estamos haciendo todo lo posible para devolver al equipo a donde se merece. Insisto, la respuesta de la afición es impresionante", señaló Emilio Gutiérrez, director de comunicación del club, cuando se habían renovado 19.000 abonos. El objetivo de igualar la cifra de 42.229 socios de la anterior temporada fue notablemente superado.
En su segunda campaña en la categoría de plata, el Atlético alcanzó 45.000 abonados el 24 de agosto, una de las cifras más altas del fútbol español. La afición atlética no dejó solo a su equipo y su asistencia al estadio Vicente Calderón, entre la Liga y su fugaz trayectoria en la Copa del Rey -sólo jugó un partido ante el Rayo Vallecano, en el que fue eliminado-, ha tenido una media de más de 44.000 espectadores por partido, aunque sólo ha alcanzado el lleno frente al Sporting de Gijón, el Xerez y en el encuentro ante el Gimnástic de Tarragona.
El descenso del Atlético a Segunda, además, benefició a terceros. El equipo rojiblanco, cada vez que visitó el feudo rival, aumentó el número de espectadores habituales en los estadios de los conjuntos de la categoría de plata. El Eibar, por ejemplo, en la primera temporada del Atlético de Madrid en el 'infierno', alcanzó el mayor ingreso en taquilla de su historia ante el conjunto rojiblanco. Ipurúa no se llenó, pero los 5.000 espectadores que acudieron al encuentro triplicaron la asistencia media al recinto azulgrana.
Pago por visión
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En la modalidad televisiva de pago por visión, el conjunto madrileño mantuvo su condición de tercer equipo más visto, por detrás del Real Madrid y el Barcelona, y provocó que en 'taquilla' apareciera por primera vez un encuentro de Segunda División. En la primera temporada en el 'infierno', el Atlético, salvo las esporádicas apariciones del Sevilla y el Betis en la modalidad de pago por visión, acaparó la oferta de la categoría de plata en las 'taquillas' de las plataformas digitales.
Con su vuelta a Primera, la afición del Atlético de Madrid volverá a presenciar en el Vicente Calderón encuentros de la elite del fútbol español y revivirá los inolvidables derbis contra el Real Madrid y los intensos partidos ante el Barcelona, pero, por encima de todo, mostrará su apoyo incondicional y seguirá sufriendo con 'su' Atleti.



