La leyenda continúa
Partido trepidante con empate final por un gran tiro libre de Cuéllar. El Atlético sube hoy si el Recre no gana al Leganés.

El Atlético fue fiel a su historia y dejó a su afición con la miel en la boca en la fiesta que habían preparado para el ascenso. En un partido loco, con un Nàstic valiente y que nunca bajó la guardia, y con un Calderón vestido con sus mejores galas, la Primera se les resistió a los de Luis. En la lucha entre el líder y el colista no hubo grandes diferencias. El partido fue épico, de ida y vuelta, y la cara de tonto que se les quedó a los rojiblancos llegó en el minuto noventa, con el golazo de Cuéllar, el mejor futbolista sobre el campo. Al final, Neptuno tendrá que esperar para una mejor ocasión.
La ornamentación que había preparado la gente atlética era un espectáculo en los inicios. Una marea de camiseta rojiblancas. Luis sacaba a su once de gala, con la ausencia de un García Calvo al que se añoró en exceso, y pocos apostaban por un Nàstic que ya había avisado ante el Real Madrid en Copa. A las primeras de cambio y cuando Dani había fallado un gol cantado, en un balón bombeado sobre un atolondrado Mono Burgos llegaba el central Tomás y daba la primera sorpresa de la tarde. El portero argentino hizo de don Tancredo. No importaba. La grada empujaba. Jesús movía con soltura a su gente y enseguida llegaba el empate de Diego Alonso, en un regalo del guardameta Ruiz. El Niño no aparecía, Dani no tenía su tarde y los de Diarte se defendían bien.
Locura
En el segundo tiempo, el Atlético bajó su velocidad, el Nàstic se sentía a gusto y la gente aguantaba la respiración. Otro regalo del portero catalán facilitaba el segundo tanto de Diego Alonso. Los visitantes no se cortaban y enseguida Cuéllar establecía otra igualada en un error de los centrales madrileños. Saltaba Correa al campo y conseguía el que parecía el gol de la victoria con un zurdazo impresionante, pero el Calderón no podía vivir tranquilo y en el minuto 90 Cuéllar conseguía las tablas al sacar magistralmente una falta con la ayuda inestimable del Mono Burgos. Luego los arreones finales no sirvieron de nada. La gente volvía a salir desencantada por otra metedura de pata rojiblanca.
Otro borrón de los rojiblancos este año en su casa, con un juego simple y lleno de dudas. Para que la historia no se salga de los cauces, lo normal es que hoy lleguen las fiestas con otro error del Recreativo y sin que la gente atlética pueda darse el homenaje que se merecían y buscaban desde hace 720 días. No me gusta esta opción. Sería más bonito aguantar hasta el domingo e ir a Oviedo a por la vuelta a Primera, justo en el lugar en donde hace dos años cayeron en el pozo de Segunda. Pero este Atlético es diferente a todo y lo que está claro es que cuando su presidente Calderón le bautizó como el Pupas estuvo más que afortunado.
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Si esta tarde el Recreativo no consigue la victoria ante el Leganés, los rojiblancos serían equipo de Primera División, ya que el enfrentamiento de los onubenses con el Xerez en la penúltima jornada no les permitiría superar los 72 puntos.




