Liga de Campeones | Bayern Múnich 2 - Real Madrid 1

Derrota del miedo

Planteamiento ultradefensivo del Real Madrid. Effenberg y Pizarro remontaron el gol inicial de Geremi.

<b>JEFE EFFENBERG.</b> El alemán, a pesar de fallar un penalti, marcó el gol del empate y como siempre manejó el juego de su equipo.
J.J.Santos
Actualizado a

Desde la valentía, el Madrid había mordido el polvo el pasado año ante el Bayern. Aunque me parece pobre y poco original, el técnico del Madrid decidió probar desde la prudencia y la especulación. Lo de chocarse contra el muro ya lo conocía. Y no estaba dispuesto. Tiró del manual de la Octava, metiendo a Helguera más de central que de centrocampista, resucitó a Geremi para ser un segundo lateral y dejó solo a Raúl para que se buscara la vida cara al gol. Faltaba grandeza en el planteamiento. Acumular gente en el centro y defensa y esperar un golpe de suerte. Pero el Madrid no es el Bayern. No sabe defender igual. Y lo acabó pagando muy caro. El fin no justifica los medios nunca y menos si está en juego la historia y la grandeza del Madrid en Copa de Europa. No me gustó nada el planteamiento inicial, pese a que diera buenos resultados durante más de ochenta minutos.

Estábamos analizando cómo llegaría al gol el Madrid cuando en el minuto once Geremi enganchó un zurdazo espectacular desde fuera del área y sorprendió al inalterable Kahn. Un golpe de suerte del jugador que ha sido motivo de mofa y chanza desde que llegó. Un jornalero aplicado que encontraba su gloria en el momento menos esperado. Ese gol reafirmó al técnico en su nuevo sistema. Era el ojo por ojo y diente por diente. Tan controlado estaba el partido que el Bayern no tiró a puerta hasta el minuto cuarenta, cuando apareció Elber. Advertencia de que ellos sí saben jugar con el resultado a favor y con el resultado en contra.

Salvador César. Todas las ocasiones que faltaron en el inicio, llegaron en cascada en la segunda parte. Helguera ayudaba menos a Hierro y Pavón (fue el único que se permitió alguna alegría), Solari ya no tapaba la banda igual y el equipo no defendía con soltura los rechaces. Pese a todo, seguía el perfecto control del juego, con Kahn de espectador y Raúl casi casi de lo mismo. Zidane exhibía un gran toque pero no tenía a quién pasar. En esas, Elber decidió revolucionar el partido. Dos remates suyos fueron sacados de puro milagro por un inspirado César hasta que, pasado el ecuador de éste período, llegó el vendaval. Primero Elber mandaba un cabezazo al palo y un minuto después Pavón repetía una jugada habitual en él, de inexperto: dejar el pie cuando ha pasado el delantero. Penalti. No lo era, pero penalti. César lo paró. Effenberg tragaba toda la soberbia que aparenta y que tiene. Soberbia de ganador.

En ese momento todos pensamos que la suerte estaba con el timorato, con el cobardica. Vamos, que estábamos devolviéndoles con creces lo que pasó hace un año en el Bernabéu. Suerte de campeones. Ya, ya. Para entonces, el técnico alemán había dado entrada a Pizarro. ¡Jugaba con tres delanteros rompedores! Y Del Bosque a Macca por Solari. A ocho del final, Elber anduvo listo para dejar un balón muerto a Effenberg y éste no perdonó. Empate... y que acabara aquello cuanto antes. Pero la traca final llegó en el ochenta y ocho cuando Hierro se tragó un balón bombeado y Pizarro aprovechó para marcar el segundo. Otra derrota, otra vez la maldición del Olímpico. Sí, pero esta vez incluso se perdía de forma miserable, sin mostrar todo el caudal ofensivo que el Madrid tiene. Era una derrota más dolorosa si cabe. Porque Del Bosque apostó a un juego especulativo, defensivo, pobre y a eso no sabe jugar el Madrid. El Bayern le dio una nueva lección. ¿Y ahora qué? ¿En la vuelta jugamos igual? Será mejor que no.

Las notas del partido

Perfecto: César

Evitó una goleada de escándalo en la segunda parte. Tres paradones a Elber y un penalti detenido.

Fenomenal: Elber

Hizo todo lo que tiene que hacer un delantero centro: rematar, estorbar, ganar en velocidad. Partidazo.

Muy bien: Geremi

Cumplió con la tarea de tapar huecos en la derecha y marcó un gran gol. Sus limitaciones no se vieron.

Bien: Pizarro

Demostró velocidad e instinto de goleador. Fue el compañero perfecto de Elber y marcó en el 88’.

Regular: Hierro

Emborronó su eficaz primera parte con un fallo de principiante que acabó siendo el gol de la derrota.

Mediocre: Kahn

La verdad es que se gana el suspenso por el despiste en el gol del Madrid ya que luego no le tiraron.

Mal: Sagnol

Quedó claro que acababa de salir de una lesión. Su banda fue un filón para el Madrid al principio.

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Muy Mal: Del Bosque

En la víspera dijo que el Madrid no sabe jugar a defender...¡pues menos mal! Timorato su planteamiento.

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