Sequía de goleadores en el Mundial
Catanha, Jardel y Hubner no tienen sitio en sus selecciones pese a su acierto de cara a portería.

Al español Henrique Guedes "Catanha", al brasileño Mario Jardel y al italiano Darío Hubner la condición delanteros más efectivos de los campeonatos español, portugués e italiano no les sirve para ganarse un puesto en el próximo Mundial, son goleadores sin sitio en su selección.
El gol europeo cotiza a la baja en el Mundial. En Asia, no estarán los máximos goleadores de la Liga inglesa, Jimmy Floyd Hasselbaink y Ruud van Nistelrooy, porque incomprensiblemente Holanda no se ganó una plaza en el Mundial y, difícilmente, acudirán Catanha, Jardel y Hubner. Los tres reclaman con goles un puesto en sus selecciones, pero, por ahora, tienen cerrado el acceso a la delantera de España, Brasil e Italia.
"Si jugara en el Real Madrid iría a la selección", dijo Catanha en febrero pasado, después de que el técnico José Antonio Camacho no le convocase para el partido amistoso contra Portugal, pese a ser entonces, como ahora, máximo goleador. El delantero del Celta, nacido en Recife (Brasil) hace 30 años, parece haber perdido la confianza del técnico José Antonio Camacho, que para los partidos de clasificación del Mundial contra Israel y Austria, días después de que obtuviese la nacionalidad española.
Su condición de especialista del área le abrió las puertas de la selección española, tras una dura trayectoria por el Os Belenenses portugués, el Salamanca, el Leganés y el Málaga. Dos años después, con los madridistas Raúl González y Fernando Morientes y el deportivista Diego Tristán por delante en las preferencias de Camacho, los 17 tantos que le encaraman al primer puesto de la relación de máximos goleadores no parecen suficientes para ganarse una plaza mundialista.
Quizá por eso razonase que, si estuviese en el Real Madrid, tendría "cada partido, diez o quince balones para rematar". "Ahí, se está más arropado y así es más fácil marcar goles. Además, siempre estás en boca de todos y si haces algo bueno se nota más", explicó.
El Bisón.
Hubner es otro "trabajador" sin suerte, porque la fama le ha llegado a una edad en la que la mayoría de futbolistas comienza su ocaso (cumplirá 35 años dentro de 25 días). Nacido en Trieste, el "Bisón", como es apodado, no logró vivir del fútbol hasta que sobrepasó la veintena. Antes, fue aprendiz de cristalero, pintor de brocha gorda y panadero, mientras marcaba muchos goles, más de 200, con el Pergocrema, el Fano y el Cesena.
Como Catanha, no ha necesitado un club grande para superar en la clasificación de máximos realizadores a Christian Vieri o al ucraniano Andrey Shevchenko. Con el Brescia, el equipo de Josep Guardiola, ha marcado ya 21 tantos, pero ni así ha logrado que Giovanni Trapattoni, el seleccionador italiano, se fije en él.
Después de preferir a Maccarone, a un sub'21 que juega en el Empoli, en Segunda División, para sustituir al lesionado Vieri antes del último partido contra Inglaterra, Trapattoni ha dejado claro que "el Bisón" no tiene sitio en su equipo. "Quizá sea viejo, pero todavía marco goles. Le pediría a Trapattoni que no mirase la edad. He llegado a la cumbre tarde, pero he probado que puedo estar con los mejores", clamó tras la última convocatoria.
'SuperMario' Jardel.
El caso del brasileño Mario Jardel es, siquiera, más claro, porque está en camino de lograr su tercera "Bota de Oro" como máximo goleador de Europa y puede convertirse en el máximo artillero de la Liga portuguesa en una temporada. En 29 jornadas, "Supermario" ha logrado 33 tantos, tan sólo siete menos que los que encumbraron al argentino Héctor Yazalde como máximo goleador de la historia del fútbol luso.
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Mientras la mayoría de los aficionados brasileños, pide al seleccionador Luiz Felipe Scolari que convoque a Romario, Jardel se esfuerza por recordar a todos que "el mejor goleador del mundo tampoco está en su lista". "Lo cierto es que el mejor definidor del mundo no está en el equipo. Sería un gran disgusto no jugar el Mundial, pero aún tengo esperanzas", dijo Jardel. El delantero del Sporting pareció sentenciado en la penosa Copa América de Colombia que jugó Brasil el pasado año, cuando se mostró torpe dentro de un flojo equipo, que fue eliminado en los cuartos de final por Honduras.
"En la Copa América, acababa de recuperarme de dos operaciones y Scolari sabía que no estaba en mi mejor forma. Ahora, estoy al cien por ciento", exclama. Sus lamentos, como los de Catanha, de Hubner o, incluso, del argentino Julio Cruz, que también ha recordado al seleccionador Marcelo Bielsa que él ha marcado con el Bolonia más goles que Batistuta con el Roma, por ahora quedan lejos de Corea y Japón.



