Urzaiz enmendó el error de Lafuente
El ariete del Athletic marcó su décimo gol y contrarrestó el de Míchel.

Ismael Urzaiz está en estado de gracia, El delantero del Athletic disparó sólo una vez a puerta. Fue suficiente para marcar. El gol del navarro, el décimo de la temporada, le sirvió para consolidarse como máximo realizador de Primera, para dar un punto al Athletic, para permitir que el equipo bilbaíno extienda a nueve los encuentros sin perder y, de paso, para enmedar el error que cometió su compañero Lafuente en el gol que previamente había marcado el Rayo.
El equipo madrileño supo jugarle al Athletic. Esta vez se dejó los nervios en el vestuario, no tuvo ese minuto fatídico en el que echa abajo todo el trabajo anterior y logró su segundo punto a domicilio de la campaña. Sólo hay un par de peros que ponerle: el escaso acierto rematador y el despiste colectivo en el tanto de Urzaiz. En el primero de estos capítulos, Peragón disfrutó de dos oportunidades a cual más clara. En una mandó el balón alto y en otra se topó con Lafuente. El meta del Athletic también se lució en un centro de Baljic que Óscar Vales había cambiado de trayectoria peligrosamente y en otro disparo del bosnio.
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Los reparos al Athletic son muchos más. Es sabido que el once de Heynckes se desenvuelve mejor fuera de San Mamés que en su casa, pero otra cosa es que permitiese al colista no ya tratarle de tú, sino que el Rayo le demandara que su tratamiento fuese de usted. Tiko fue el único que supo mantener el tipo. Lo hizo en el juego y lo hizo igualmente a la hora de disparar a puerta. Lafuente era el otro que se salvaba de la quema, pero lo estropeó en una jugada tonta. En un despeje, entregó el balón a Míchel y el jugador del Rayo aceptó tan de buen grado el regalo que hasta se permitió el lujo de marcar con su pierna derecha -la teóricamente mala- y de introducir el balón por la escuadra de la portería del Athletic.
El equipo bilbaíno tuvo entonces un momento de zozobra. El Rayo pudo sentenciar, pero volvió a perdonar, dejando pasar de largo la oportunidad de conseguir la primera victoria de la temporada lejos del Teresa Rivero. El indulto del cuadro madrileño dio vida al Athletic, que encontró su tabla de salvación en una jugada en la que intervinieron los dos jugadores que ven puerta con más facilidad. Ezquerro fabricó una jugada en la que lo hizo todo salvo rematar. Eso se lo dejó a Urzaiz, más ausente que en el partido hasta entonces. Y, claro, el ariete no dejó que tan preciada ocasión se desperdiciase; metió el pie y engordó su cuenta anotadora.




