Mereció más, pese a acabar con nueve
El Sporting empató un duelo que se torció en los primeros minutos

El Sporting se encontró con demasiados inconvenientes para intentar conseguir los tres puntos ayer ante el Leganés. A los tres minutos se quedó sin el portero Valencia, expulsado por cortar con la mano fuera del área un avance del conjunto madrileño tras un error posicional de la defensa. Acebal sacrificó, entonces, a Alberto y pasó a Villa a la zona izquierda, con Míchel como único delantero específico. El equipo visitante salió más centrado y lo demostró en los primeros compases, fase en la que los gijoneses carecieron de tensión. Poco después de la expulsión de Valencia se produjo el tanto visitante en una vaselina de Gámiz que sorprendió a Juanjo.
Pese a todas las adversidades el equipo gijonés intentó acercarse a la portería madrileña pero, una vez más, faltaba resolución en los metros finales. Además, los gijoneses se encontraron con un efectivo Rubio en la portería del Leganés. El empate llegó como merecimiento de la reacción gijonesa, con un potente disparo de Borreguero. El tanto motivó al equipo de Acebal, que buscaba fórmulas para encontrar espacios libres en la cerrada defensa del Leganés.
Tras el descanso, el Sporting salió más metido en el partido, con reiterados disparos a la portería de Rubio. Borreguero, con un disparo al larguero, pudo lograr el segundo tanto, que hubiera marcado las diferencias que existían en el terreno de jugo.
El Sporting comenzó a notar el esfuerzo realizado y la inferioridad numérica cumplido el minuto veinte de la segunda parte. Acebal buscó soluciones con la entrada de Lediakhov en el campo. El partido estaba demasiado complicado, pero se enredó aún más para los rojiblancos con la expulsión de Lozano, en una obstrucción que el árbitro interpretó como codazo. La última fase del partido fue un correcalles con oportunidades en ambas porterías, pero sin puntería. El ambiente acabó muy tenso, propiciado por las deficiencias del arbitraje de García Delgado.
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El detalle: mal arbitraje de G. Delgado
García Delgado no tuvo ayer su día. Estuvo más atento a cuestiones extradeportivas que al juego. Un niño le dio un balonazo al asistente al devolver una pelota desde la grada. El árbitro mandó parar y tomó nota de la incidencia.




