Buen humor en el vuelo de regreso
Madrugón en el regreso del Real Madrid de El Cairo. El equipo abandonó el hotel Marriott a las 07:30 de la mañana. Fue despedido de la misma forma que fue recibido, con categoría de Jefe de Estado. No hizo falta pasar la aduana, entraron por la sala de autoridades y allí fueron despedidos por los directivos del Al Ahly.

El avión salió con puntualidad. Los jugadores se situaron en la parte delantera. Algunos, aún cansados por la visita a las pirámides y el desgaste realizado en el partido de fútbol, estuvieron durmiendo durante las cuatro horas y media que duró el trayecto.
Míchel Salgado apuró las últimas hojas de 'El club Dumas' de Arturo Pérez Reverte. Luis Figo se decidió a ver una película en su aparato de DVD; mientras Zidane leía una revista francesa y Makelele aprovechaba el viaje para estudiar. En una butaca reposaba la gran Copa con la que el Al Ahly le obsequió antes del inicio del partido. Hubo hasta bromas con el trofeo: "Para que queríamos ganar el partido si nos dieron la Copa antes de ganarla", dijeron algunos jugadores.
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Sólo unas turbulencias a la llegada a Madrid cortaron la tranquilidad del viaje. El descenso alteró a la expedición del Real Madrid, aunque todo quedó en mera anécdota. Los últimos diez minutos fueron los más divertidos del trayecto, con una guerra de almohadas que demostraba el gran ambiente de la plantilla.
Los jugadores no volverán a entrenarse hasta hoy a las siete y media de la tarde.En la Ciudad Deportiva se espera una gran entrada para ver el segundo entrenamiento de Zidane en la capital de España.



