Alucinaron con los camellos egipcios
Montar en camello unos minutos no tiene precio fijo. Ayer, durante la visita a las pirámides, los madridistas tenían a su disposición un camello dispuesto por la organización. Hubo reticencias a montarse en él.

Sólo algunos de ellos se atrevieron a hacerse una foto cerca de su cara. Rompió el fuego Álvaro, el fisioterapeuta del equipo. Pidió permiso, se lo dieron y fue el primero. Le dio dos vueltecitas y fin del trayecto. Los siguientes en probar la experiencia fueron Helguera y McManaman, que no se aguantaron la risa.
A carcajada limpia acabaron todos los madridistas cuando Morientes y Makelele se montaron en la joroba del camello. Cuando el animal se fue a levantar estuvo a punto de lanzar al suelo a los dos jugadores, pero los dos supieron mantener el tipo y se quedaron erguidos sobre el camello.
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Los últimos en probar la experiencia fueron César y Celades. Éstos hasta se pusieron turbante y pañuelo del lugar. Lo cierto es que todos disfrutaron mucho de la experiencia aunque acabaron más cansados de lo normal. Por eso se suspendió la visita que había preparada al Museo.
Tampoco se celebró la cena que había prevista para después del partido. Los jugadores iban a ser llevados a un barco en el Nilo y la idea era disfrutar de la ciudad por la noche mientras degustaban los platos típicos de la región. Del Bosque prefirió que sus jugadores descansaran.



