Zidane fue la bandera de París en Moscú
A las 9:50 horas de Moscú, en el salón de actos del World Trade Center moscovita, el madridista Zinedine Zidane se dirigía en francés a los miembros del 112 Congreso del Comité Olímpico Internacional (COI), en defensa de la candidatura de París.


Zidane, que habló pausada y emotivamente, vestía el mismo traje del modisto japonés Kenzo que uniformaba a los miembros de la delegación oficial parisina. Este es el texto íntegro del bellísimo y sentido discurso de Zidane, que duró exactamente un minuto y treinta segundos, entre las intervenciones de Beatrice Hess, nadadora parolímpica y la atleta Tacko Diouf.
"Cuando nosotros (la selección francesa de fútbol...) ganamos la Copa del Mundo en 1998, todos sentimos una alegría inmensa: los jugadores, los amantes del deporte y, sobre todo, los franceses, que nos hemos descubierto en ese mismo día.
Ahora no se trata de los 11 jugadores, un balón y tres postes que vimos entonces, sino de una nación multicolor y multipasional que se mira mejor y se ama a sí misma mejor. Hoy, aquí, sentimos que ofrecemos al mundo, espontáneamente y modestamente un gran mensaje de amor y paz. Francia necesita reencontrar ese momento de inmortalidad y nosotros sabemos que eso sólo pueden hacerlo los Juegos Olímpicos. Porque los Juegos Olímpicos son la mayor reunión de la juventud mundial, sin discriminación racial, política, religiosa o de sexo.
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Confiadnos el deber de llevar en vuestro nombre más fraternidad y más amor mutuo. Esa es la más noble misión y la más bella herencia que nos podéis dejar. París lo necesita. Francia lo necesita. El mundo lo necesita. Y es por eso que yo he aceptado con emoción mi compromiso con la candidatura de París para pediros los Juegos".
Finalizada su intervención, el centrocampista siguió con atención la elección del Comité Olímpico, y no ocultó su desilusión al salir elegida Pekín.



