MMA

Perder 7 kilos en un día: la parte más brutal de la MMA ocurre antes del combate

El cuerpo de los luchadores debe perder peso para el pesaje, y eso muchas veces pasa factura Black Friday 2017: ofertas y descuentos

AFP

Las Artes Marciales Mixtas son el deporte de contacto de moda. Luchadores con carisma como Conor McGregor y la aparente brutalidad de sus acciones han hecho que este deporte se coma buena parte de la tostada que hasta entonces disfrutaba prácticamente en exclusiva el boxeo.

Sin embargo, y a pesar de las escenas de los combates en el octágono de las principales promotoras como UFC, son varios los luchadores que han empezado a contar que la parte más dura de este deporte se produce justo los días antes de que suene la campana.

Dean Garnett, un luchador profesional británico, contó hace unos días a la BBC el proceso por el cual llega a perder hasta 7 kilos en menos de un día antes de un combate. ¿El motivo? Al igual que en el boxeo, la MMA está reglada en torno a cortes de peso y distintas categorías. Un luchador de peso pesado no puede enfrentarse contra uno de peso gallo, en un ejemplo muy extremo. Sin embargo, hay multitud de luchadores que van saltando de categorías en función del cinturón que pretendan conquistar. Y para eso, deben dar el peso el día antes durante el pesaje.

Esto no es solo algo que ocurra con luchadores de nivel bajo que quieran ir cambiando de categoría para tener más opciones. Conor McGregor, ha competido en tres categorías a lo largo de su carrera (pluma, ligero y welter) siendo campeón al mismo tiempo en pluma y ligero. Unos cambios de peso (de 65,8 a 77,1 kilos) que también se dejan ver en sus distintas apariciones.

Garnett en su testimonio a la BBC cuenta que el reto de perder tanto peso en una única jornada supone "lo más peligroso que hago en todo el año". Hay luchadores que prefieren bajar estos kilos durante más semanas, pero otros lo hacen de forma casi inmediata para que, después de registrar su peso, también tengan muchas más opciones de subir kilos en la noche posterior al pesaje y anterior al combate.

Según cuenta este luchador, lo primero que dejan de ingerirse son carbohidratos. Con ello, el cuerpo pierde glucógeno, y con ello agua almacenada en el cuerpo. A partir de ahí comienza una maratón de horas de sauna para que el cuerpo pierda el máximo de líquido posible, creando problemas en algunos casos.

A comienzos de marzo, el luchador ruso Khabib Nurmagomedov tuvo que ser trasladado al hospital mientras realizaba estas prácticas para dar el peso. Y en 2013 el brasileño Leandro Souza murió al sufrir un infarto cuando se encontraba en un sauna, cuya autopsia reveló después que también había tomado medicación para agilizar aún más el proceso de pérdida de líquidos.

Aún no existe una regulación propia para abordar estos mecanismos tan severos para el cuerpo.