ACTUALIDAD

¿Por qué se le llamaba "duro" a la moneda de cinco pesetas en España?

El apodo se remonta al siglo XIV con la moneda de 8 reales. Solo ha existido una moneda en nuestro país que se llamara oficialmente "duro".

0
¿Por qué se le llamaba "duro" a la moneda de cinco pesetas en España?

Aunque hace casi 20 años que dejaron de utilizarse las pesetas, todavía es muy común escuchar frases como “estar sin un duro”. Esta expresión se refiere a la antigua moneda de 5 pesetas, comúnmente conocida por entonces como "un duro". Sin embargo, el origen del nombre “duro” es muy anterior a la peseta. De hecho, según la revista El Reto Histórico, el uso de este término se remonta al siglo XIV.

El real, una divisa internacional

El Reino de Castilla introdujo en el siglo XIV el real, una moneda que se utilizaría después en todos los territorios de la Corona de España. Con la expansión del Imperio Español, el real se convirtió en la divisa más extendida en todo el mundo.

Esta divisa de circulación internacional llevaba grabado un doble hemisferio con las columnas de Hércules. Su moneda más conocida era la de 8 reales, conocida como “real de a 8”. Esta recibió numerosos apodos. Entre ellos, “Peso de plata”, “Peso fuerte” y “Peso duro”. Este último explica el origen tanto del término “duro” como del de “peso”, nombre que reciben muchas de las monedas del continente americano.

Moneda de 8 reales

Nuevas monedas

El real fue moneda de curso legal en varios países hasta el siglo XIX. En España, la Revolución Gloriosa de 1868 impulsó la adopción de una nueva divisa: la peseta. Como ocurre cada vez que se cambia de moneda, la población realizaba sus conversiones entre una y otra. De las nuevas monedas, la que más se parecía al “peso duro” era la de cinco pesetas, por eso recibió el nombre de “duro”, un apodo que sobrevive hasta hoy.

Por otro lado, aunque su uso fue casi anecdótico, sí existió una moneda llamada “duro”. Fue en Gerona durante un breve periodo de la Guerra de Independencia. Estas monedas, en las que aparecía la inscripción “un duro”, fueron acuñadas en 1808.