Austin todavía arropa a su paisano Armstrong
La localidad texana hace oídos sordos al escándalo de dopaje

Johnny frena en seco la vieja pick up, como si le hubieran hablado mal de su madre, se da la vuelta y señala al curioso. "Lance es nuestro campeón, ha hecho mucho por esta ciudad, ha salvado la vida a mucha gente y no va a dejar de ser mi amigo porque unos cuantos bastardos hablen ahora mal de él, es un campeón, un gran campeón", ruge mientras vuelve a ponerse al volante, mete primera y acelera sin destino fijo.
La ciudad está engalanada de Fórmula 1, pero de repente llegamos a una manzana en la que predomina el color amarillo. "Todo esto es Armstrong, y aquello y aquello. Y mucho más. ¿Tenéis campeones así en España?".
Johny es amigo de Lance Edward Gunderson, el nombre original del exciclista texano, uno de los pocos que corrió con él en sus inicios, pero lo tuvo que dejar porque no llegaba al nivel, ahora tiene una flota de taxis en Austin y un pequeño rancho cercano al que posee Lance en el sur de la ciudad con cientos de hectáreas. ¿Demasiado grande no? "Esto es Texas, estamos en Estados Unidos, nos sobra la tierra", dice este hombre cercano a los 40 que cedió su nombre para la tienda del que fuera siete veces ganador del Tour. O no. Porque Mellow Johnny's es un juego de palabras con maillot amarillo en inglés y francés. Nada que ver en fin con este defensor de Lance. Uno más en Austin.
"Es muy probable que Armstrong se dopara, pero en aquella época todo el ciclismo estaba manchado, todos lo hacían. ¿Por qué no le han dado cada Tour que él ganó a otro corredor? Porque también estaban dopados. Pero él ganó con mucho esfuerzo y talento, es nuestro campeón", resume Ethan Jones, profesor de Jackson School of Geosciences de la Universidad de Austin.
Alguno reniega de Lance, pero este es el sentir generalizado en la ciudad. La mayor parte asumen que su paisano tomó sustancias prohibidas, pero creen que además tenía un don para ir en bici y le agradecen todo lo que ha hecho por Austin y sobre todo en la lucha contra el cáncer, recaudó 90 millones de dólares.
Humor texano.
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Nada más entrar en Mellow Johnny's, la tienda de bicicletas de Lance Armstrong en Austin, lo primero que uno encuentra en esta tienda son unas cuantas estanterías con productos energéticos. Más allá hay muchas bicis, de paseo y competición, maillots, camisetas de la marca del texano y las zapatillas de Nike de suela amarilla. Algunos maillots y bicis como la de su excompañero George Hincapié decoran la escena.
También es taller de bicis y en la planta de abajo gimnasio y entrenamientos con bicicletas estáticas. Un poco más allá está la sede de la Fundación y al lado la cafetería Juan Pelota. "Sí, Lance le puso este nombre en honor a su enfermedad", explica el encargado. Humor negro. O texano. Juega con el parecido entre One y Juan en inglés y español y su operación por el cáncer que le dejó con un solo testículo. "Hay que tener agallas para poner ese nombre", recalcan. Así es el reino de Armstrong en Austin.
