Manzaneque, un manchego siempre excesivo

Ciclismo | La ruta del Tour

Manzaneque, un manchego siempre excesivo

Manzaneque, un manchego siempre excesivo

Especialista en épicas galopadas.

A Luchon (ahora Bagneres de Luchon, meta de hoy) se ha llegado 51 veces. En 1967 ganó Fernando Manzane­que (4-2-1934, Campo de Criptana, Ciudad Real; fallecido el 6-6-2004).

España tenía dos equipos. Fernando corría en el B y el líder del A era Julio Jiménez, que tenía en esa etapa su última baza para desbancar al francés Roger Pingeon. Los dos equipos pactaron que Manzaneque se escapara, luego lo hiciera Julio y que Fernando le esperara para ayudarle a meter tiempo.

Todo iba bien hasta que José Serra, director de Manzaneque, se le acercó y le dijo: "Levanta el pie, Fernando, que ya viene Julio". El manchego respondió: "¡Leches!". Y pedaleó aún más fuerte. Manzaneque ganó la etapa con 1:23 sobre Julio, al que le faltó 1:40 para quitarle el liderato a Pingeon y acabó segundo en aquel Tour.

Manzaneque ganó otras dos etapas en Thonon les Bains (1960), con 13:57 de ventaja, y Val d'Isere (1963), con 5:03. Fue sexto en el Tour 1961 y participó en el triunfo de Bahamontes en 1959.

Además, protagonizó una sonada anécdota con el italiano Vito Taccone en el Tour 1964. Ambos tiraban del pelotón y Man­zaneque le apartó con el brazo. Taccone le pegó un empujón y cayó por la cuneta dando una vuelta de campana. Manzaneque subió a la bici remontó... y el pelotón se paró a ver un combate de boxeo que acabó con el italiano en el suelo.

Este periodista también comprobó su mal genio cuando (ya como director de equipo) en la Vuelta 1981 y por una noticia (cierta) que no le gustó, me agarró de la camisa y me dijo: "Te voy a rajar de arriba abajo".

Pero estos arranques no pueden desvalorizar la descomunal fuerza de Fernando Manzaneque y sus épicas galopadas en solitario.