"La UCI no cumplía su reglamento en el Tour"

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"La UCI no cumplía su reglamento en el Tour"

"La UCI no cumplía su reglamento en el Tour"

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Pierre Bordry defiende en AS la labor de su agencia.

Pierre Bordry, presidente de la Agencia Francesa de Lucha Antidopaje (AFLD), atendió ayer a AS tras la polémica suscitada por un informe redactado por dos de sus médicos (y filtrado por el periódico Le Monde), en el que se asegura que "el Astaná tuvo trato de favor en los controles del Tour": "En nuestro dossier se especifica que algunos integrantes del equipo kazajo eran avisados con 45 minutos de margen antes de varios tests por sorpresa. Por lo tanto, los inspectores de la Unión Ciclista Internacional (UCI) no cumplían el procedimiento establecido por la propia UCI". Bordry no quiso dar el nombre de ninguno de los corredores que se pudieron ver beneficiados.

En 2003, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) desplazó al Tour observadores independientes para vigilar cómo se practicaban los análisis, y la conclusión fue desoladora: medio pelotón se saltaba a la torera los horarios establecidos. Una crónica de L'Équipe del 14 de julio ya denunció que los investigadores sufrieron 90 minutos de espera por culpa de los ciclistas del Astaná.

Poco celo.

Respecto a la posibilidad de que no se produjera ningún positivo en el pasado Tour por falta de esmero -los controles los realizaron médicos de la UCI, no como en 2008, año en el que se encargó la AFLD y cazó a Riccó, Piepoli, Kohl, Schumacher, Beltrán, Dueñas y Fofonov-, Bordry alega lo siguiente: "Sin nosotros, no hubo ni un caso; a lo mejor tiene que ver que no hayamos efectuado los análisis, aunque es imposible asegurarlo".

Por último, Bordry se niega a confirmar un rumor extendido últimamente, que los corredores usaron dos sustancias nuevas en la Grande Boucle: "Se han dicho bastantes cosas inciertas acerca de dos drogas que se cree que se han descubierto, pero la realidad es que vamos a perfeccionar la forma de pillar a los tramposos".

Estos productos serían una EPO de tercera generación, Hematide (aún en su tercera fase de pruebas clínicas y fuera del mercado legal), y Aicar, un medicamento que se emplea para quemar grasas y generar músculo en tiempo récord. Bordry ya ha puesto en marcha un programa que descubrirá ambos componentes dentro de unos meses en el laboratorio parisino de Chatenay-Malabry.