Líder de bigotes
Los italianos del Liquigas sorprendieron en la contrarreloj por equipos y colocaron al talentoso Pozzato como maillot oro. Euskaltel llegó en segunda posición, a ocho segundos, y Astaná estuvo mediocre. Contador perdió tres segundos con Sastre y cinco en relación a Valverde.

Cuando esperábamos al Astaná, apareció el Liquigas, que anuncia hidrocarburos. Cuando imaginábamos un líder de campanillas descubrimos un líder de bigotes, que eso es Pozzato, por palmarés y por mostacho, apenas un campamento de hormigas. No hay reproches: el primer maillot oro lo viste un superdotado, el primer ciclista que ha pasado de júnior a profesional, ganador, entre otras carreras, de la Milán-San Remo y de dos etapas en el Tour. Lo tiene todo, aunque debería dejar que pasara una década para atusarse su breve bigote.
Pocos podían imaginar el desenlace del primer día, la confabulación de un equipo italiano. Desde que Marco Giovanetti ganó la Vuelta en 1990 (un poco por casualidad) ningún ciclista italiano ha pisado el podio, más por falta de interés que por falta de corredores. Resulta asombroso, por tanto, que un equipo de aquel país, con ocho italianos y un esloveno, se haya exprimido espontáneamente en busca de una victoria incierta.
Quisiera creer que este triunfo es la reacción orgullosa contra el dominio español en el ciclismo mundial, Giro incluido. Me gustaría soñar con una conjura extranjera para arrebatar la Vuelta a los españoles. Para intentarlo, al menos. Disfrutaríamos de esa batalla. Pero no adelantemos acontecimientos ni ensoñaciones.
Lo que ayer se vio fue un preámbulo. Ofrece pocas pistas un prólogo por equipos y sólo sirve para calcular el compromiso de cada formación. En ese sentido, el octavo puesto del Astaná, a 14 segundos del equipo vencedor, no resulta muy alentador. Tal vez se reúnan demasiados gallos en ese corral. Quizá Leipheimer y Klöden no acepten su papel de gregarios y los kazajos no entiendan nuestro idioma. Son malvadas suposiciones.
En definitiva, Contador sólo perdió tres segundos con respecto a Sastre, cuyo equipo también estuvo por debajo de lo esperado, y cinco en relación a Valverde, que cumplió. Euskaltel fue el mejor equipo de los españoles, a ocho segundos del Liquigas, al que aventajó en las referencias a la mitad del trazado.
Imagen. No había recorrido para más, aunque nos queda la sensación de que sí había ciudad para más florituras. Y es que la etapa pasó por Granada ajena a sus maravillas. Comprendo la dificultad para diseñar trazados, pero la organización no debería perder de vista la proyección turística que tiene la carrera. Si hasta los chinos planearon las pruebas de los Juegos junto a la Gran Muralla, cuesta entender que las imágenes que rebotó el satélite ofrecieran un triste recorrido urbano y sólo un par de planos de La Alhambra.
Noticias relacionadas
Confío en que la entrada del Tour en el accionariado nos aporte un nuevo look. Espero que sirva para renovar de una vez el podio, esa caseta gris alfombrada con el césped artificial de las exposiciones de muebles para el jardín.
Soy pesado en esto, pero el marketing es la vida de un evento así, el reclamo de los patrocinadores. El bigote de Pozzato merece otro escenario y dos labios que hagan vacío en sus carrillos. De ser así, los italianos ganarían más veces.