El equipo Saunier Duval expulsa a Riccó y Piepoli
Los dos italianos son acusados de "violar el código ético"

Riccardo Riccó, controlado positivo por EPO en este Tour, está ya en libertad bajo vigilancia judicial tras haber declarado ayer ante Elyse Yamani, jueza de instrucción de Foix, acusado de posesión de sustancias tóxicas tras los registros de sus enseres personales efectuados por la gendarmería francesa. En ellos se encontraron varias jeringas no utilizadas y alguna bolsa vacía preparada para una transfusión. A petición de Antoine Leroy, procurador de Foix, el italiano está obligado a regresar a Italia y no podrá mantener hasta nueva orden ningún tipo de contacto con los miembros de su equipo, el Saunier Duval.
Precisamente ayer, el Saunier Duval comunicó a través de su manager, Mauro Gianneti, que tras una investigación interna habían decidido despedir del grupo tanto a Riccó como a Leonardo Piepoli por haber infringido el "código ético" del equipo. El caso de Piepoli, ganador de la etapa de Hautacam, puede estallar ya que la Agencia Francesa de la Lucha contra el Dopaje podría hacer pronto oficial su positivo en este Tour.
Liberación. Tras pasar la noche detenido en la comisaría de Pampiers, Riccó llegó a Foix rodeado de alrededor de unos veinte gendarmes. Al otro lado del aparcamiento, desde lejos, su novia, Vania Rossi, campeona de Italia de ciclocross, y Rosella, madre de Riccardo, pudieron ver ese momento en el que era conducido hasta la jueza. Nadie más que Stéphanie Rabat, su abogada, pudo tener contacto con el ciclista.
Tras una hora de declaración, Riccardo Riccó pudo al fin abandonar la compañía de los gendarmes después de más de un día detenido. Se subió al coche de Vania y se marchó a su país. Según la edición digital de La Gazzetta dello Sport, el ciclista italiano exclamó una vez libre: "Volveré y más fuerte que antes".
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Antes de esa libertad esperada, Riccó había negado ante la jueza cualquier relación con el dopaje. "Nunca he tomado EPO y esos medicamentos son las mismas vitaminas que usamos todos", eso mismo dijo bajo juramento, repitiéndolo luego ante una llamada de la RAI, la televisión pública italiana.
Leroy, procurador de Foix, dijo en conferencia de prensa que el corredor "no da ninguna explicación" acerca de los restos de EPO encontrados en su orina en el control al que fue sometido el 8 de julio tras la disputa de la cuarta etapa del Tour. Aun así, Riccó se enfrenta a una pena de dos años y 3.750 euros por uso y posesión de "sustancias venenosas", como se denomina en Francia a los productos dopantes.