Llegan los Pirineos
Los corredores españoles pasarán al ataque en la montaña

Los Pirineos están aquí. El momento en el que los favoritos se quiten sus caretas ha llegado. Sólo serán dos días de alta montaña, hoy con final en Bagnéres de Bigorre después de 26 kilómetros de bajada desde la cima del Aspin (1ª categoría) previo paso por el Peyresourde (1ª). Este primer contacto pirenaico será un aperitivo para el etapón de mañana con la ascensión al Tourmalet y la meta colocada en Hautacam, los dos señores de los Pirineos, siempre menospreciados ante los mediáticos puertos alpinos que vendrán en unos días.
"Los Pirineos pueden no ser decisivos pero sí que van a poner a cada uno en su sitio", argumenta Óscar Pereiro, el diamante en bruto del Caisse d'Epargne en su conjura por el amarillo. "Esperaremos al tanteo", dice el gallego. No hay duda de que el conjunto de Eusebio Unzué es el más fuerte de la carrera. O al menos así lo ha demostrado. "Desde hoy tendremos la oportunidad de empezar a ver el podio de París", piensa Unzué, seguro de sus opciones.
Trío.
El trío lo completa Alejandro Valverde, el hombre más esperado en salidas y metas. "Está incómodo y dolorido", cuenta el manager. Pero está de pie y promete guerra ante los "Evans, Menchov y Sastre" que, casi por unanimidad, se han convertido en el podio de aspirantes más en forma. Sastre entra en las quinielas de la regularidad de la montaña. Bien le iría la magia que tenía en las cumbres Julio Jiménez, El relojero de Ávila, vencedor en Bagnéres la última vez que una etapa del Tour finalizó allí (1965).
El ciclismo vasco tiene su sede en estos Pirineos que se visten de naranja cada mes de julio. "Conocemos perfectamente estas dos etapas. Aquí estuvimos en mayo. Cualquier final puede ser bueno para nosotros", intuye Igor González de Galdeano, director deportivo del Euskaltel. El descenso de hoy hasta Bigorre no es lo suficientemente arriesgado como para que Samuel Sánchez sorprenda.
Fugas.
El resto de los españoles con opciones buscarán, sobre todo hoy, esa escapada consentida que tan a gusto sienta para el que la aprovecha. De la Fuente quiere la montaña y Moisés Dueñas, la gloria. Es de Béjar y fue séptimo en Super Besse. "He llegado más fino que nunca al Tour. Siempre tiendo a engordar pero este año me he controlado", comenta. Quisiera dar que hablar. Sólo falta que las piernas le respondan.
Samuel: "Los Pirineos serán naranjas"
"Los Pirineos van a ser naranjas. Cuando llegamos aquí estamos obligados a dar guerra para satisfacer a tantos aficionados que se acercan para vernos. Quizá a mí me vean como a una incógnita".
Sastre: "Veo muy bien a Cadel Evans"
"Este inicio del Tour ha sido de mucho desgaste. ¿Atacar? Ahora mismo no sé cómo voy a reaccionar. Hay que ver cómo está la gente y cómo voy yo. He visto muy bien a Evans en las subidas explosivas".
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Valverde: "Si se puede se va a atacar"
"Por culpa de la caída he gastado el 120% de las fuerzas. Pero estoy recuperado, aunque me cuesta ponerme el maillot. Hoy no se van a marcar grandes diferencias, pero pensamos atacar si se puede".