Miribilla saca de quicio a Sito
El técnico del UCAM Murcia celebra la Copa pese a perder y se dirige a la grada el día que el Bilbao Basket se reconcilia con su gente con un partidazo.


El UCAM Murcia tenía en el bolsillo el pase para la Copa con la derrota del Gran Canaria en Zaragoza, su tercer billete en un lustro, aunque por si acaso se torcían las cosas, se guardaba una carta propia, la de Miribilla. Al final esta última le quedó a años luz, porque el Bilbao Basket estaba muy por la labor de reconciliarse con su gente, de retomar su fiabilidad al calor de su parroquia. Había una cuenta pendiente tras su nefasta última aparición en casa y la resolvió. Todo volvió a su cauce en la ciudad del Guggenheim, con la fogosidad de costumbre, incrementada por la animadversión de la gente hacia Sito Alonso, que respondió de una forma poco señorial. Todo se junta: los ataques, la tercera derrota seguida y un juego muy plano... Está perdiendo gas con la cuesta de enero esta plantilla larguísima y con un presupuesto considerable. El cóctel le hizo estallar. Es un toque de atención serio, porque el grupo parece haberse desviado del camino habitual.
Ante el grito de ‘Sito cállate’ se llevó la mano a la oreja derecha y desafió pidiendo más coros. Eso no lo permite el reglamento. Luego aclaró que recibió una lluvia de insultos, pero es que si cada técnico que padece estas actitudes, en Murcia por ejemplo pasa a veces, tuviera esa reacción, esto sería una verbena continua. Y al retirarse marcó un tres con los dedos, según explicó por el número de billetes hacia la Copa en los últimos tiempos. La otra ocasión que estuvieron en el torneo en su historia fue por ser organizadores, en 1996, con el Palacio de los Deportes casi recién estrenado. El divorcio no parece tener solución y actitudes tan poco elegantes, tal vez para desviar la atención de un varapalo de su equipo, liquidado por los cañonazos perfectamente acompasados de Frey y Jaworski (46 puntos entre ambos, al estilo Doncic-LeBron) y el paso adelante de Bagayoko, no le ayudan. Montó una escena impropia de un entrenador de tanto recorrido. No puede acaparar el protagonismo de esta manera. Sería injusto poner en segundo plano la exhibición de los ‘hombres de negro’ ante uno de los equipos de moda. Solo una carambola les conduce a la Copa, ahora echan de menos la victoria que se escapó en Manresa y Lugo.
La última huella del Bilbao Basket en Miribilla había sido aquel cataclismo ante el Valencia. Luego en Girona recondujo los ánimos, tan por los suelos, con el primer triunfo a domicilio en más de un año. Y tenía que demostrar que el percance sólo había sido algo puntual. Desde luego que la cosa fue diferente. La frustración de esa cita y la del Barça se tornó en euforia, con piezas pletóricas. El equipo de Sito, de nuevo pitado desde la presentación en su antigua casa, arrancó con su habitual turbo: 4-11. Krampelj era el único que había visto aro en el cuadro local. En ese punto, mediado el primer acto, llegó la rotación completa que suele realizar Ponsarnau. Demasiadas pérdidas ante un equipo que, tras canasta, va al robo como una manada de lobos.
Surtió efecto ese cambio absoluto de cromos. Jaworski activó al grupo en ataque y ante la estrategia de Sito de flotar a Bagayoko, este sacó su desconocida faceta de tirador a media y larga distancia, ya que metió un triple. De su mano, se puso el Surne por delante: 31-28. En el bando visitante, DeJulius hacía la guerra por su cuenta, iba hacia dentro, volvía sobre sus pasos, lanzaba de fuera, marcaba el pulso ofensivo... El Bilbao Basket protegió mucho mejor la pelota en la segunda manga. El banquillo le había dado un tesoro que trataba de conservar, aunque el pulso se mantuvo por unos términos de igualdad durante un rato más. Hlinason hizo la segunda falta y Ponsarnau puso a los dos cuatros durante unos instantes. Otro partido duro, como ante Granca y Lleida, y sin el lesionado Lazarevic, uno de los tipos que no perdonan en campo propio. Sylla también sigue de baja. Pero la enorme defensa del Bilbao Basket, esta vez ante un verdadero experto en la materia, volvió a prevalecer.
El desgobierno cesó tras el descanso, cuando el cuadro vasco tomó las riendas de forma firme. Hilliard y Free anotaron dos triples para otorgar una jugosa ventaja de siete, con 1:50 disputados. Después llegó el turno para Krampelj, pura seda, con dos canastas, a las que siguió un contraataque fantásticamente llevado por Pantzar ante Raieste, un jugador tentado por la dirección deportiva bilbaína que se escapó a última hora. El base sueco, que es como un reloj siempre con buenos números, condujo controlando con su cuerpo al exbaskonista y le sacó un dos más uno en la bandeja final, con la tercera falta del estonio. En una acción posterior, Sito protestó de tal manera que le castigaron con técnica. Total, que el Bilbao Basket se puso 57-46 a 14:40 para acabar. Y la ventaja no creció aún más por dos fallos de Pantzar en el tiro libre. Ya tenían al enemigo, desesperado, a su merced.
El choque se estaba poniendo en donde al Murcia no quería. La reacción local parecía cortarse con mucho barro, les quedaba muy grande aquello a los árbitros. Una antideportiva Sant-Roos a Frey permitió mantener la decena de ventaja en los locales. El juego por entonces parecía lo de menos, lo importante para unos, los bilbaínos, era involucrar al público en semejante refriega e igualar el nivel de contactos y para otros, los universitarios, minimizar errores e imponer su agresividad. En ese ambiente crispadísimo también sabe sobrevivir el cuadro de Ponsarnau. Mucho oficio. Hilliard agarró un rebote felino y Frey siguió a lo suyo con un triple muy celebrado: 73-57 a -8:19.
El final avivó un caos absoluto, con técnicas por protestar y hacer gestos a Raieste y Krapelj, que tenían cuatro faltas y puede decirse que se autoexpulsaron. Un encuentro interminable, interrumpido mil veces, de algo más de dos horas. Frey no paró el recital. Anotó siete puntos seguidos, incluyendo en el lote un triple y la distancia de fue a los 20: 75-57 (-7:06). El banquillo visitante seguía quejándose y Miribilla fue un clamor: “Sito cállate”. El técnico tuvo un gesto inadecuado. El Murcia rebajó la distancia en ocho puntos, consiguió darle un efímero mordisco al marcador apostando por una defensa a toda pista para intentar atosigar a su rival, pero ni con esas logró hacer dudar a un Bilbao Basket muy sólido y que le tuvo contra las cuerdas durante los cuarenta minutos. Acabó resplandeciente de nuevo con dos bases. Pantzar dejó el final en un trámite con su clásica entrada a por todas logrando una canasta y adicional. Fue muy valiente el Bilbao Basket en eso, porque debajo del aro no se repartían caramelos precisamente y no rehuyó esas acciones cerca de canasta. Casi siempre sacó rendimiento. Y su mejor porcentaje en los triples fue decisivo.
Los últimos minutos fueron muy tensos, con enfrentamientos en pista en los que saltaban chispas El final ya fue una feria con Sito en medio de la escena. Un show que no tiene ni pizca de gracia. Una pena verse envuelto en semejante lodo, que no puede quedar en el recuerdo por encima de lo gran entrenador que es, todo un exsubcampeón liguero en Murcia. Su trabajo en Bilbao en una época de absoluta penuria fue de matrícula de honor, recogió al equipo en la absoluta miseria y abandono, y eso no se lo quita nadie. Honor y gloria para él, pero que no lo pisotee. Ya no se sabe si habla con sorna o es pulcro en la sinceridad: decía que no se acordaba de la última Copa en la que estuvo el Bilbao Basket y no hay que remontarse tanto, fue hace un lustro, en Málaga, y estaba como espectador. Aquel tiempo que le pertenece es pasado, ahora se vive una etapa muy ilusionante en Miribilla, como tuvo ocasión de comprobar en el mes de abril con el pasillo de honor que se vio obligado a hacer al campeón de la Europe Cup.

Ponsarnau: “Teníamos una deuda pendiente”
Ponsarnau, entrenador del Surne Bilbao, se mostró “muy satisfecho” con la victoria “Teníamos una deuda pendiente tras lo de Valencia y yo, el primero. Creo que hemos encontrado el camino para recuperarnos y para reconectar con nuestra gente”, subrayó el técnico de Tàrrega.
Sobre la bronca con Sito, confesó: “No me gusta que haya situaciones conflictivas, pero creo que eso no empaña que hemos hecho un muy buen partido y que hemos conectado con la gente”. Estaba contento, además de por el triunfo, por la “muy buena imagen” que han ofrecido “como equipo”.
“Hemos encontrado más jugadores para la causa. El partido de Hari (Frey) ha sido impresionante, además Justin (Jaworski), Martin (Krampelj), Aleix (Font), Margo (Normantas) ... muy satisfechos y contra un equipo que era tercero”, dijo. “De la frustración que veníamos de los dos últimos partidos en casa, incluido el de del Barça, que estuvimos sólidos pero también muy desacertados, ahora estamos un poquito más redondos, más sólidos con capacidad más global de aguantar los partidos. Muy satisfecho”, resumió Ponsarnau.
Sito: “Jugar la tercera Copa en cinco años es espectacular”
Sito Alonso aseveró que haberse asegurado por tercera vez en cinco años su participación en la Copa del Rey es “espectacular”. “Es increíble y estoy superorgulloso del club. Lo digo con un tono más serio porque hemos perdido contra un equipo que ha sido mucho mejor que nosotros, pero tres Copas en cinco años... Ahora que estamos en Bilbao no recuerdo la última vez que Bilbao fue a la Copa. De verdad”, recalcó.
Aclaró que cuando enfiló el camino al vestuario tras la derrota haciendo el gesto del ‘tres’ a un público local muy hostil con el técnico, extrenador del Bilbao Basket entre 2016 y 2018, se refería a esa tercera participación en el torneo. “No hago ningún gesto malo. No te voy a decir lo que me han llamado detrás, pero a mí no me importa. Pueden gritarme lo que quieran. Entiendo lo que hacen. Hoy no me han gritado por esa hostilidad, hoy me han gritado porque he protestado”, explicó.
“Cuando parece que fichas por un club como el Baskonia cuando eres entrenador de Bilbao Basket es normal que el aficionado te sirve. Yo nunca dejé tirado al Bilbao Basket y no dejé al Bilbao Basket por Baskonia, me canso de decirlo. De Bilbao me fui a mi casa y un mes después me llamó Baskonia. La verdad es ésta y si te cuentan otra, te están mintiendo”, zanjó sobre este asunto.
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