El Trieste también fue medicina para el Gran Canaria
Los de Lakovic apabullan al equipo italiano y sellan su clasificación de manera virtual. Aparecieron, por fin, buenos porcentajes de tiro. Brussino y Vila, cinco triples cada uno.


El Gran Canaria volvió a demostrar que, sin la presión de la competición doméstica, rinde mucho mejor. Resulta, como hace unos días contra La Laguna Tenerife, que el equipo amarillo elevó el vuelo en la BCL para sanar, aunque sea un rato, sus heridas jugando en la ACB. Si ya derrotó a sus vecinos luego de una hercúlea remontada, hoy arrasó a un decaído Trieste, que jamás estuvo por encima en el marcador.
De hecho, la diferencia a favor del Granca crecía con cada ataque, recuperando además de manera holgadísima el tan importante basket average (victoria italiana en la isla: 71-77). Así, con este éxito, los de Jaka Lakovic, como el Canarias, están virtualmente clasificados para los cuartos de final. Baño y masaje comandado por Brussino, Vila, Pelos y Tobey con el que reponer fuerzas. Aquella derrota contra el Trieste en la primera jornada vino seguida, de momento, por tres victorias consecutivas. En esta última, además, tuvo por fin buenos porcentajes de tiro: 9/10 en tiros libres, 20/32 en tiros de dos y 15/37 en triples.
Anda muy necesitado el Granca de referentes, todavía más después de partidos tan preocupantes como el que ofreció ante el Baskonia el pasado fin de semana. En tiempos de tanta escasez de galones emergió Brussino hecho una furia, huracanado su comienzo de partido, un tirador en toda regla. Para empezar, ni que fuera de sopetón, enchufó tres triples uno detrás de otro para darle las primeras ventajas a su equipo como aquel 4-9.
Por fin fluía en ataque el juego del equipo insular, así que tampoco es que fuera preocupante el recorte impuesto por el Trieste, primero aupado por Brown y luego por el 2+1 que Sissoko le sacó al propio alero internacional argentino para el igualado 12-13. El partido lo empataba Toscano-Anderson, mas fue Wong quien, desde el tiro libre, rompió aquel primer empate desde el 0-0, nunca por debajo el Gran Canaria, acabando 19-21 este apretado primer parcial.
Más allá del equilibrio en el marcador, la hueste de Jaka Lakovic se sentía mucho más a gusto sobre el parquet. Tanto fue así que, al iniciarse el segundo cuarto, desde luego más rápido que inmediatamente, le cascó a su rival un parcial de 0-8 que comenzó Robertson desde la periferia y culminó Salvó con una mandarina que le daba un esclarecedor +10 a los suyos: 19-29.
Las buenas noticias, más allá de algún bocado esporádico del Trieste, venían del lado amarillo, donde cada uno picaba piedra a su manera. Si Pelos se fabricaba dos canastas debajo del aro transalpino y Brussino cantaba bingo por dos veces desde la periferia, cinco triples ya, ninguno más desde entonces, que tampoco es que hicieran falta, Tobey percutía a su manera para dejar un esperanzador 37-49 en favor del Granca cuando ya se habían consumido esos primeros 20 minutos de partido. Cada canasta contaba, pues el average estaba en juego.
La noche y el partido estaban, definitivamente, para los visitantes. Como el duelo iba de parciales al menos en los inicios de cada cuarto, ahora tocaba uno de 0-7 alicatado entre Wong, Vila y Tobey para un inapelable 37-56. Por parte del Trieste apenas se sabía algo de Toscano-Anderson, que soltó un par de zarpazos para intentar espabilar a un equipo que volvió a verse en la lona cuando Pelos enchufó dos triples del tirón antes de que Vila volviera a picar desde la esquina poniendo así el 50-71, una tunda de manual, cuando se bajaba la persiana del tercer cuarto.
Al alba del último parcial el propio Vila seguía a lo suyo, como si tuviera tirando piedrecitas a una piscina olímpica, clavando otras dos canastas desde la frontera, cuatro en el mismo número de intentos, todas desde el mismo sitio, como si tuviera el espacio marcado, mientras el Gran Canaria al completa se dedicaba a cerrar el rebote en su canasta y a macerar cada ataque, pues tampoco le convenía que el partido enloqueciera. Después llegó una quinta para desespero del Trieste, verdadero quiero y no puedo el suyo ante un equipo que, al menos hoy, espantó a todos esos fantasmas que actualmente le atenazaban. La diferencia llegó a ser de 67-94 tras otro triple de Pelos. Son ya tres victorias del Granca en sus cuatro partidos de esta fase de grupos de la BCL, auténtica medicina para el equipo.
Noticias relacionadas
¡Tus opiniones importan!
Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí








Rellene su nombre y apellidos para comentar