Hasta la cantera disfruta en Europa
Errasti y Madariaga se suman a la fiesta de la Europe Cup ante el penoso Prievidza.


Otro día más en la oficina europea de Miribilla. Con una entrada más que aceptable por encima de las tres mil almas, el Bilbao Basket siguió con su coser y cantar en la Europe Cup. La segunda fase prometía endurecer la travesía, pero el Prievidza le refrescó el recuerdo de que nunca se puede descartar a una perita en dulce en esta competición. Imaginar un nuevo récord es una tentación en estos casos, pero los 63 de diferencia y los 117 anotados ante el Kutaisi son una barrera que no está al alcance de muchos seres humanos, unas cifras que ni esta pantomima montada en Eslovaquia fue capaz de dejar atrás.
La ACB alarga sus partidos tediosamente durante dos horas o bastante más. Lo bueno en estas citas tan desiguales de la Europe Cup es lo ligeras y rápidas que vuelan, en hora y medio se ventilan, porque no se revisa nada, apenas hay faltas y los parones son mínimos. En ocasiones se convierten en correcalles. Otra misión cumplida. Ponsarnau repartió minutos, estiró muy bien el equipo para proteger especialmente a sus directores de juego, hizo más probaturas con quintetos experimentales y llenó la mochila de más moral para Zaragoza el fin de semana con la octava victoria seguida, cinco de ellas en la liga doméstica.
Y, lo mejor de todo, es ver la sonrisa de dos chavales que cumplieron el sueño de jugar mucho y bien en Europa con el club de sus amores. Errasti, que aprende cada día de Frey y Pantzar según confesión propia, y Madariaga, que alucina con Bagayoko y Hlinason y está muy agradecido con todo lo que les apoya Krampelj, se lucieron. Dos jugadores proyectados desde el U22. El base ya era bien conocido y el pívot, que precisa que es de Portugalete, tira los ganchitos como Alfonso Reyes. Le espera un examen mañana, de física, y no descuida sus obligaciones, se ve perfectamente que tiene la cabeza bien amueblada. “Se nota la diferencia de ritmo y físico en la élite”, proclaman con una sonrisa de oreja a oreja, mientras comparten elogios hacia el trabajo de cantera en Artxanda. El equipo estaba obligado a ganar y lo hizo. Ahora el PAOK tiene un -97 con los vascos en el general. En todo caso, si los helenos se imponen al Sporting de Portugal, bastaría por caer por menos de 22 en Salónica. Pasar con pleno en esta fase garantiza la vuelta en casa en los cruces posteriores. Y muy probablemente en la final, habida cuenta de este +134 de los ‘hombres de negro’. Esto sería definitivo para el factor campo, ya que todos los líderes marchan por ahora con cero derrotas y pueden hacer una travesía igualmente inmaculada.
El Prievidza solo anotó 46 en su pista ante el Bilbao Basket en la primera vuelta, el récord de menos puntos recibidos por parte de los vizcaínos, y llevaba camino de repetir escena, pero mejoró algo al final. El técnico Gareth Murray recibió un meneo en 2023 en Miribilla con los Caledonian Gladiators, no es de esperar que venga a Bilbao de vacaciones nunca. “La ACB es la mejor liga de Europa, esto nos sirve para elevar la exigencia. Ojalá le vaya bien al Bilbao Basket en su competición doméstica y también pueda revalidad el trono europeo”, resumió el escocés.
Es asombroso pensar que el Prievidza, un conjunto tan netamente inferior a cualquier formación que se vea por aquí en ACB y hasta Primera FEB, ganaba al descanso al PAOK la última jornada y se impuso al Sporting de Portugal. El partido de Miribilla discurría como muchos de la primera vuelta, por derroteros de: ¿Qué récord caerá? Un All Star basado en ‘a la rica canasta’. Un monólogo de principio a fin.
El partido quedó liquidado prácticamente en el primer parcial. El 12-0 de salida en apenas tres minutos y el 24-8 final eran ya un anuncio del paseo. En un visto y no visto el Bilbao Basket se puso con 30 de ventaja. Font aprovecha estas oportunidades como un jabato y si Jaworski engrasa la muñeca ya no la deja enfriar. Llevaba 16 puntos al descanso, luego se lo tomó con más calma. El primer cuarto no registró ni un tiro libre, señal de que aquello era un entrenamiento con público, con los fieles de siempre porque la afluencia no baja en ninguna cita europea, llueva o haga sol. Cada jugador que salía aportaba a la paliza su particular playa, porque aquello no se quedaba en la minucia de un granito de arena.
Y los chavales quisieron dejar su impronta, como un tripe de Errasti acabando un contraataque o un rebote de Madariaga entre dos inoperantes rivales. Luego empezó con sus ganchos. Bagayoko seguía comprando confianza bajo el aro, como en un reverso y canasta por debajo de los brazos de Zeliznak. Smith, como el resto del equipo esloveno, trataba de hacer la guerra por su cuenta y tenía 20 de valoración al descanso. Y al menos se salvó de la quema. Llegó a 33. Lo único potable.
Ponsarnau ensayó con una zona-press 1-3-1, emparejamientos diferentes a los habituales y alternativas atrás. En un momento puso a Errasti, Jaworski, Font, Petrasek y Madariaga. Bajó algo el ritmo con varias faltas seguidas. Una bonita triangulación acabó en mate de Krampelj y un 79-37. La diferencia se fue hasta los 49 (91-42), porque nadie estaba dispuesto a bajar la guardia, síntoma de la ambición de este grupo. Una noche para el disfrute. Y con la juventud al poder.
Ponsarnau: “El objetivo era mantener el nivel de energía y lo conseguimos”
Ponsarnau se mostró satisfecho tras la aplastante victoria conseguida, sobre todo porque cumplieron con su objetivo de “mantener el nivel de energía” ante un rival netamente inferior. “Parece que los rivales no llegan al nivel con el que jugamos pero es porque el equipo está comprometido, se esfuerza, y juega con energía. Creo que esto nos sirve para ir creciendo como equipo”, destacó el técnico de los ‘hombres de negro’ en su valoración de este partido de la segunda fase de la FIBA Europe Cup.
El técnico de Tàrrega añadió que la intención de esa buena disposición de sus jugadores en la pista era “respetar al rival y sobre todo a la gente” que ha acudido al Bilbao Arena, más de tres mil aficionados.
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Se felicitó también por haber podido dar la oportunidad a los canteranos Bingen Errasti (5 puntos en 11 minutos) y Urko Madariaga (4 puntos y 4 rebotes en 12 minutos). “Bilbao Basket está creciendo en unas cuantas vertientes. Una es la de consolidar una cantera de la que puedan salir jugadores que vivan este deporte al máximo, crezcan y tengan la oportunidad de llegar a donde sea. Algún día a ver si algún jugador puede nutrir al primer equipo”, señaló.
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