Peñarroya arregla el desastre
El Partizán encadena seis victorias en los últimos siete partidos, cuatro en Euroliga. Contra todo pronóstico, un mérito tremendo del entrenador tal y como estaba el equipo a su llegada.


Contra todo pronóstico y con un mérito absolutamente increíble, el Partizán encadena seis victoris en los últimos siete partidos y llegó a sumar cinco consecutivas. Desde que cayó de forma ajustada ante el Fenerbahçe en Euroliga el pasado 25 de febrero (81-78), se ha impuesto en casa del Bosna (56-96), ganó a domicilio a la Virtus en la máxima competición continental (82-88), en casa frente al Cedevita Olimpija en la Liga ABA (86-70) y de nuevo en el torneo del Viejo Continente por partida doble, primero en Belgrado frente al Dubái (88-74) y luego en Paris contra el rival homónimo (81-90). Es la mejor racha de la temporada, una que si bien no mejora las opciones de prosperar en Euroliga (el récord era muy malo y van en el puesto 16º, con un balance de 12-20) si que les permite mirar a los ojos al Dubái en la competición doméstica, donde suman 15 victorias en 16 jornadas. Tras todo eso, cayeron en ABA frente al Estrella Roja (100-96) a pesar de una gran actuación y volvieron a ganar, en Belgrado y frente al Asvel (79-78) en Euroliga.
El hacedor de la resurrección no es otro que Joan Peñarroya. El entrenador fue el chivo expiatorio del malísimo momento que vive el Barça y en noviembre fue destituido de su cargo para hacer hueco a Xavi Pascual, que regresaba a la que fue su casa para mejorar la situación solo parcialmente: el momento económico de la entidad es malo y la plantilla es la que es. Mientras tanto, Peñarroya fue condenado a un exilio injusto sin haber sido la solución de los azulgranas, pero desde luego tampoco el problema. Y puso rumbo a Belgrado, donde el mítico Zeljko Obradovic dimitió de forma fulminante para luego rechazar volver con la actual directiva y a pesar de las súplicas de la afición. Una situación complicada para el técnico español, que era el heredero de un equipo mítico en un momento imposible.
El contexto no ayudó y las primeras semanas de Peñarroya fueron de un sufrimiento extremo, con incluso exigencias por parte de los seguidores del equipo de que dimitiera a las tres semanas de llegar al cargo. Algo que el técnico rechazó, con idas y venidas con Jabari Parker, con el que ya tuvo encontronazos en el Barça y que ahora está en el Joventut. Y críticas soterradas al joven Miikka Muurinen. Dio igual: fiel a su estilo, el entrenador siguió a lo suyo, como un martillo pilón, negándose a que la temporada fuera aciaga y a salir de dos equipos diferentes en tan solo unos pocos meses. Y ha apañado algo que parecía imposible de arreglar, una noticia más que positiva más allá de que todavía queden varias semanas para el final del curso baloncestístico. El equipo funciona y se gusta. Y la afición, siempre fiel, se ha reenganchado a una plantilla que está a favor de obra.
Noticias relacionadas
Carlik Jones, uno de los pesos pesados del vestuario, habló de las similitudes y las diferencias entre el catalán y Obradovic, campeón de nueve Euroligas/Copas de Europa: “Podría decirse que Joan es menos emocional que Zeljko, pero son parecidos. La cara se le pone un poco menos roja y suda un poco menos. Pero deja mostrar su frustración y nos hace saber cuando no estamos jugando bien y cometiendo errores, como Obradovic”, asegura el base. Desde luego, lo de gesticular y transmitir intensidad lo hacen tanto uno como otro. Dicho esto, lo que no estaba funcionando con el legendario entrenador, descontento con el devenir de la entidad, sí lo está haciendo con el catalán. Y el Partizán lo nota: cinco victorias consecutivas, seis en los últimos siete partidos. La cosa ha cambiado y Joan Peñarroya tiene algo que ver. El entrenador, contra todo pronóstico, arregla el desastre.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí




Rellene su nombre y apellidos para comentar