Lo mejor y lo peor del Barça y el Madrid antes del Clásico
Los azulgranas y los blancos se enfrentarán este viernes en el Palau por primera vez esta temporada.

El primer Clásico de la temporada se disputará este viernes. El Barcelona y el Madrid se medirán en el Palau Blaugrana (20:30 horas, Movistar+ Deportes) sin estar en su mejor momento y con ansias de doblegar a su eterno rival para asentarse en la parte alta de la Euroliga.
Los azulgranas se presentan con un balance de cinco victorias en ocho jornadas. Algunos triunfos de muchísimo mérito como frente al Partizán en Belgrado y ante el Panathinaikos en Atenas, pero también con derrotas muy dolorosas: el Zalgiris arrasó a los catalanes en el Palau.
Los blancos, por su parte, están equilibrados con un 4-4. Todos los triunfos han llegado como local, en el Movistar Arena, y todas las derrotas, fuera. Si unimos Euroliga y Liga Endesa, el Real solo ha ganado en uno (Zaragoza) de sus cinco desplazamientos esta temporada.
Estas son las cartas de presentación más superficiales de ambos equipos antes de jugar este viernes. Sin embargo, se puede profundizar un poco más en la anatomía de los dos, en sus virtudes y en sus defectos. En lo mejor y lo peor que han mostrado en este inicio de curso.
Lo mejor de Barça y Madrid
Barcelona: la balsa de la Euroliga, los veteranos y Laprovittola
Los azulgranas mantienen una doble vida. Mientras que, en la Liga Endesa, están, pero no están, con malas derrotas en casa frente al Murcia y el Lleida; en la Euroliga han mostrado una versión aceptable. Los triunfos antes mencionados en Serbia y en Atenas, más las victorias contra un enorme Valencia y un peligroso Milán, sitúan al Barça con cinco triunfos en ocho jornadas. Solo Estrella Roja (7 y un partido más) y Zalgiris y Hapoel (6) tienen más.
Buenos resultados que dan aire en el principal torneo de la temporada y que se han cimentado a través de su quinteto más veterano: Satoransky, Punter, Clyburn, Shengelia y Vesely. Puede faltar uno u otro, pero normalmente estos cinco suelen cerrar los partidos grandes y apretados.
Un quinteto fijo que puede conseguir alivio con el regreso a las canchas de Nicolás Laprovittola. El base apunta a su vuelta tras pasar más de un mes de baja (cuando se hablaba de solo tres semanas) por unas molestias en el aductor. El argentino es un especialista en finales apretados, un anotador sin miedo que da mucha tranquilidad a sus compañeros.
Madrid: Tavares, el martillo y la fortaleza
El Madrid está en proceso de cocción todavía. En pleno proceso de creación de un nuevo proyecto con Sergio Scariolo en el banquillo y seis fichajes durante este verano. Siete con la incorporación de Alex Len este otoño tras la salida de Bruno Fernando. Un cuerpo en transformación que tiene dos piernas en las que sostenerse: Walter Tavares.
El pívot es lo único más o menos estable dentro del juego. El caboverdiano sigue siendo un muro defensivo con sus 1,8 tapones por partido (líder en ese apartado). En ataque, marca territorio cerca del aro: en los dos últimos partidos, ha anotado 13 puntos casi sin fallo. Frente al Bayern hizo un 4 de 6 y contra el Fenerbahçe, 5 de 5.
Una bestia casi perfecta que sirve de lanzadera de un ataque que, cuando está fino, con ritmo, es un martillo pilón. Una auténtica apisonadora capaz de abrasar desde cualquier posición y estilo a su rival. Los momentos de Hezonja, la verticalidad de Campazzo y Maledon, el acierto de Okeke, la inteligencia de Lyles… Mucho y bueno siempre que, como veremos más adelante, haya intensidad y se mantenga la conexión. Como en defensa, donde los blancos son la cuarta mejor con un rating de 109,8 tantos recibidos por cada 100 posesiones. Tavares es también un pilar en este edificio.
Lo peor de Barça y Madrid
Barça: la debilidad del Palau, las dudas con Shengelia y la falta de armario
El Palau no es un fortín. Los azulgranas han caído en tres de los seis partidos que han disputado en casa esta temporada entre Liga Endesa y Euroliga. Solo uno de los triunfos, ante el Breogán, fue tranquilo. El Valencia y el Milán llevaron hasta el límite a los barcelonistas. El Zalgiris, el Lleida y el Murcia han asaltado un pabellón que debería ser el lugar para sentirse protegido.
Mucha culpa de esa situación es la falta de fondo de armario del Barcelona. Los problemas económicos que arrastra el club en su totalidad han reducido el presupuesto por debajo de los 30 millones de euros y eso se ha notado en el mercado. Han llegado buenos nombres como Clyburn y Shengelia, pero también mucho relleno, mucha apuesta con el joven Juani Marcos y los estadounidenses Myles Cale y Miles Norris. Ninguno ha asombrado. Willy Hernangómez y Joel Parra no han dado un paso adelante. Darío Brizuela es una constante: con racha es imparable, hipnótico; sin ella, pierde esencia. Youssoupha Fall no es importante en el proyecto y Juan Núñez es baja seguramente toda la temporada.
Sin armas, la ausencia de alguno de los intocables es un roto para Joan Peñarroya. Una pesadilla para el entrenador que se puede hacer realidad con Shengelia. El georgiano, el mejor barcelonista en lo que llevamos de temporada, se torció el tobillo frente al Murcia este domingo y es duda para el Clásico. “El Toko no está entrenando y la idea es que no haga nada hasta el último momento, aunque riesgo cero, aunque sabemos que es un guerrero y es el tipo de jugador que incluso cojo quiere jugar, pero esperaremos hasta el final”, aseguró el técnico en la Cadena Ser.
Madrid: la maldición de un visitante con muchas desconexiones
El Real ha tardado cinco desplazamientos en ganar fuera de casa. Fue en Zaragoza, en ACB, este domingo, tras enlazar cuatro derrotas. En la Liga Endesa, frente al Baskonia, y tres en la Euroliga: Bolonia y Belgrado por partida doble, además de Múnich. Todas, con los mismos padres: las desconexiones y la falta de cierta responsabilidad individual. Males que se han dado incluso en alguna victoria. Repasemos los casos europeos.
El Madrid sometió de salida al Maccabi con un parcial de 18-30 para luego sufrir ¡40 puntos! en el segundo cuarto y llegar al entretiempo 57-48 por detrás. Una caída que recordó al duelo frente al Estrella Roja: del 20-31 tras una magnífica puesta en escena al 43-39 del descanso tras recibir un parcial de 23-8 en siete minutos.
Un patrón que surgió en Bolonia. Ante la Virtus, en el estreno de la Euroliga, el Real se puso 7-15 arriba, pero la escuadra italiana se acercó hasta dar el zarpazo. Pasado el ecuador del segundo cuarto se vio con un +7 (34-27 tras un parcial explosivo de 27-12).
En Múnich, el último clavo, del magnífico y aseado 44-57 de la primera parte al 90-84 final con solo 27 tantos anotados en la segunda parte, la peor del Madrid desde la final de la Euroliga de 2024 ante el Panathinaikos en Berlín cuando solo logró 26 tantos.
Noticias relacionadas
¡Tus opiniones importan!
Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí.




Rellene su nombre y apellidos para comentar