Fabien Causeur

Causeur: “Me emociona que me llamen leyenda”

El escolta francés repasa en AS su brillante carrera tras anunciar su retirada. Cuatro años en el Baskonia y siete en el Madrid, donde dejó una gran huella.

Fabien Causeur, en la redacción de AS.
Ricardo González
Diario AS
Licenciado en Periodismo en 1997 y desde ese año redactor de Diario AS. Se apasionó del baloncesto europeo mucho antes, cuando era un niño en los 80, y en la actualidad es cronista del Real Madrid, del que ha cubierto más de mil partidos entre la ACB y la Euroliga. Estuvo en Japón 2006, en el primer Mundial que ganó España.
Actualizado a

La decisión quedó tomada hace unos meses, pero Fabien Causeur (Brest, Francia, 1987) no anunció su retirada hasta el pasado 13 de enero. Tres días después, en el Clásico de la Euroliga en el Palacio, la afición del Real Madrid le rindió un sentido homenaje, de los que calan por sencillo y emotivo. Un jugador muy querido, miembro de pleno derecho en sus últimas temporadas de la vieja guardia vikinga, esa que conformó con Llull, el Chacho y Rudy para alzar la Undécima en Kaunas en 2023, su segunda Euroliga tras la de 2018, en la que su aportación ofensiva y su excelsa defensa a Sloukas le llevó a pelearle el MVP de la Final Four a Doncic. Siete temporadas de ensueño como merengue (2017-24) y 14 títulos, uno de los protagonistas de la tercera edad de oro de la canasta blanca con Pablo Laso y luego Chus Mateo.

Ahora es un madrileño más; pero también alguien que pasó cuatro años en Vitoria (2012-16), en un Baskonia que se coló en una Final Four en 2016 y donde semejante continuidad no es tan habitual. En el Buesa aterrizó desde su Francia natal (creció en Brest, Le Havre y se coronó en el Cholet como MVP de la Liga). Once temporadas en España y, en medio, una en el Bamberg alemán (MVP de la final liguera). El pasado curso, el del adiós, militó en el Olimpia Milán.

En AS queríamos reconocerle su trayectoria y compartir un rato entrañable con él. Y Fabien ha tenido la deferencia de visitar nuestra redacción. “Después de 20 años, me voy de las canchas en paz”, dijo en el comunicado de su adiós. Al que respondió el Real Madrid con otro en el que expresaba su “gratitud, cariño y admiración” a una de sus “leyendas”. “Lo que más me impactó fue que el club me tratara de leyenda”, nos cuenta, y lo explica: “Nunca me he visto como tal, pero que te lo digan resulta muy especial, me emocionó. No tengo demasiados premios individuales, pero lo de leyenda del Madrid es el mejor de todos”.

Causeur: “Me emociona que me llamen leyenda”
José Félix Díaz, director editorial de AS, le entrega a Fabien Causeur una portada conmemorativa.PEPE ANDRES

En total, 486 partidos de blanco (de los extranjeros solo le superan Carroll y Tavares e iguala con Campazzo) y los citados 14 trofeos (dos Euroligas, cuatro Ligas, dos Copas y seis Supercopas). Una trayectoria fantástica, aunque no siempre sencilla: lesiones inoportunas, un susto con el riñón y la pelea constante por hacerse un sitio entre los mejores.

Causeur reconoce que ya sentía inclinación por el Madrid años antes de su fichaje, cuando era un chaval: “En Francia no era de un equipo, me gustaba seguir al Limoges, al Pau-Orthez, al Asvel… en baloncesto. En fútbol, no, y eso que había un club en Brest (su localidad de nacimiento, en la Bretaña). Luego llegaron los Galácticos al Real Madrid, todos los mejores juntos, algo como el Dream Team de Barcelona 92, casi daba igual si ganaban o perdían. Lo veía como algo muy grande, la Casa Blanca”.

Los Galácticos del Madrid eran para mí como el Dream Team de Barcelona 92″

Causeur

En su desembarco en la ACB, en Vitoria, vivió momentos complicados por dos problemas físicos importantes, una lesión de espalda en la temporada de la Final Four y, dos años antes, con Scariolo en el banquillo baskonista, un problema de riñón: “Pensé incluso que tendría que dejarlo, pero pedí varias opiniones médicas. Ahora estoy mejor que hace 15 años. Después de lo de la espalda me marcho a Alemania, trabajo como un loco y entro casi en obsesión con mi cuerpo y la alimentación”.

Y del Bamberg, al Madrid, donde le aguardaba Pablo Laso: “El mejor entrenador que he tenido por cómo manejaba el grupo. Individualmente hablaba poco contigo, aunque recuerdo un cara a cara importante, después de mi primer partido, en la Supercopa que perdimos en 2017. Jugué muy mal, sin mirar al aro, y Pablo me dijo que Llull estaba lesionado y que me habían fichado para que fuera yo mismo y eso me dio una confianza brutal. Al siguiente partido, todo cambió, entré de lleno en el equipo”.

Necesitas un poco de ego para jugar en un equipo con Doncic, Carroll, Llull, Rudy… ¿Qué hago si son todos mejores que yo?"

Causeur

La primera campaña de blanco fue magnífica, pero en la segunda, ya con Llull recuperado, su rol varió algo: “Acababa contrato (2019) y me entraron dudas, empecé a tener un papel más defensivo, me aplicaba como un loco atrás. Era el comodín y me lo decían, también Chus Mateo años después. Ellos sabían que iba a estar en los momentos importantes y, aunque a veces sentía frustración, en el vestuario nunca dije nada, pero en casa… Mi mujer (Lucía Aycart) podría contarlo porque tengo carácter y soy un poco cascarrabias. Me ha ayudado mucho”.

En la élite siempre hay un fino equilibrio entre lo colectivo y el ego: “Necesitas un poco de ego para jugar en un equipo con Doncic, Carroll, Llull, Rudy¿Qué hago si son todos mejores que yo? Debía estar listo. A mí me gusta la economía y miro al largo plazo. Porque dos o cinco partidos te frustren, no puedes tomar una decisión precipitada que tire por tierra tu sueño. No soy de ir a los entrenadores con cuestiones individuales, y a ellos tampoco les gusta. A Laso, sin embargo, se le notaba que había sido jugador y tenía ese feeling con el juego, contigo…”.

Causeur: “Me emociona que me llamen leyenda”
Causeur mira el ejemplar de AS del día de su nacimiento, 16 de junio de 1987, con Juan Gutíerrez (subdirector) y Juanma Rubio (redactor jefe).PEPE ANDRES

En 2019 renovó por tres campañas y, aunque dejó el Madrid en 2024, pudo hacerlo antes, cuando acabó ese segundo contrato en 2022, con Musa recién fichado. La final de Liga ante el Barça, donde fue pieza fundamental, cambió las cosas: “Jugué bien, hice el gesto de la guillotina y la afición se volvió loca. Quizá pueda decir que esa fue una renovación del público”.

Una de las claves del éxito en la Casa Blanca, como él dice, fue que el equipo era una piña: “Ahora, de hecho, tengo excompañeros y amigos. Thompkins es mi vecino, tengo a un minuto a Randolph, y a Yabusele y Poirier, que ahora, claro, no están. En los veranos hacemos barbacoas con los niños. Y ha llegado Maledon. A veces los americanos no consiguen entrar en Europa, entender lo que es un gran club, pero con los que coincidí yo eso no pasó. Fuimos una piña y vi algo parecido en la Selección española”.

A Causeur, en cambio, su equipo nacional le supuso cierta frustración, pese a que representaba “mucho” para él y su familia: “En Francia hay grandes jugadores y el seleccionador dio continuidad al grupo y para mí la puerta estaba solo medio abierta”.

Sergi Llull representa el sueño hecho realidad de cualquier niño y respeto mucho que no quisiera ir a la NBA”

Causeur

En dos décadas se ha cruzado con enormes rivales y ha coincidido con grandes compañeros. El que más le ha impresionado, Sergi Llull. “Representa el sueño hecho realidad de cualquier niño pequeño, ese que simula un partido igualado y hace la cuenta atrás: cinco, cuatro, tres… Lo hicimos todos y Sergi lo ha repetido como profesional durante 20 años. Su carrera ha sido de ensueño y respeto mucho que no quisiera ir a la NBA porque estaba feliz en el Madrid y quería ser la gran leyenda del club y aún tiene nivel para ayudar, porque ese liderazgo se tiene o no y el Madrid lo necesita, también en el vestuario”.

Ahí dentro, en la interioridad del grupo, vio ejercer a Rudy y al Chacho, aunque cuando él llegó el líder era Felipe Reyes: “Llull estaba más que preparado, pero respetaba mucho a Felipe, que cuando hablaba sabía cuándo y cómo, y lo hacía muy bien. Me acuerdo de la eliminatoria ante el Panathinaikos en 2018, la que remontamos después de perder casi por 30 el primer partido (95-67) tras empezar 20-0. Felipe habló y nos ayudó a levantarnos, lo escuchaba y pensaba que a su edad (tenía 38 años) me gustaría ser como él”.

Cuando llegué el líder era Felipe Reyes. Ejercía de contrapeso con Laso, eran el poli bueno y el poli malo y alternaban los papeles”

Causeur

Continúa con el relato de aquella noche ateniense: “Dormimos poco. Al hotel llegamos a las doce, cenamos y solo se escuchaba el ruido del tenedor y del cuchillo; después Laso convocó una reunión y volvimos a ver el partido, nos daba una vergüenza increíble. No era solo verlo y comentarlo, sino que Pablo decía, ‘espera, espera’, y paraba el vídeo y volvíamos atrás. Nos quedamos cuatro horas y, al terminar, Felipe dice: ‘Ahora, reunión de jugadores’. Estuvo en plan positivo, no era de grandes broncas, salvo algún mal partido en el descanso si Pablo no había dicho nada. Ejercía de contrapeso, eran el poli bueno y el poli malo y alternaban los papeles. Sabían cómo manejarlo y eso te ayudaba mucho. Al día siguiente, Laso hizo un entrenamiento de hora y media con presión en todo el campo. Nunca había entrenado así en el Madrid y menos el día antes de un partido. Era su electroshock particular porque Laso entiende la psicología del jugador como pocos”.

Causeur: “Me emociona que me llamen leyenda”
El exjugador, con José Félix Díaz, Juan Gutiérrez, Ricardo González y Tomás Roncero. PEPE ANDRES

Entre los rivales, “Kendrick Nunn es muy difícil de parar”, pero le dejaron más huella Navarro y Spanoulis en sus comienzos: “No los veía ni pasar, ahí es cuando me dije: ‘Tengo que aprender a defender’. No me gusta molestar a un entrenador, pero lo hice: ‘Me tienes que ayudar, no sé cómo defenderles’. Podría describir ahora una a una las jugadas de Spanoulis, me las sabía todas y me la liaba igualmente. Con Navarro, a veces, no miraba el juego, solo a él a la cara”.

Causeur no se ve ahora en el banquillo como técnico, aunque cree que puede “ayudar un montón a los jóvenes a prepararse”. “Para ser entrenador, las cosas están cambiando mucho en Europa, nos acercamos a la NBA. Me encantaban cómo jugaban los equipos de Obradovic o los de Jasikevicius, siempre con trucos, como una partida de ajedrez. Saras en eso es el mejor. Ahora es difícil encontrar jugadores que escuchen mucho, aunque técnicamente sean mejores”.

Me gustaría seguir ayudando al club de alguna manera con algo en lo que de verdad sea útil”

Causeur

En la 2017-18 compartió habitación con un Doncic de 18 años y vivió la experiencia: “Me impresionaba, porque lo veía muy niño fuera de la cancha y dentro parecía que tuviera 30. Laso era perfecto para él, lo dejaba soltarse. Bueno, y para mí también, mi mejor baloncesto fue con él y con Chus Mateo. No te ponen en una caja y te asignan un único rol”.

¿Y ahora? “No he tocado un balón desde junio, pero sí juego al pádel porque necesito competir. La vida con el equipo se echa un poco de menos, pero estoy muy pendiente de los niños y mi mujer está encantada. Podemos hacer cosas de familia, viajar, esquiar… Ella siempre me ayudó, pero si le hicierais una entrevista… La vida de nuestras mujeres no es fácil, un poco en la sombra esperando a ver si viajas o juegas. Ahora me toca a mí cuidar más de la familia”.

Laso era perfecto para Doncic. Y para mí, el mejor baloncesto lo hice con él y con Chus Mateo”

Causeur

¿Lo veremos vinculado al Real Madrid? “El Madrid nos ha dado mucho a los jugadores y nosotros se lo hemos devuelto. Años gloriosos, pero eso no quiere decir que debamos tener un sitio en el club, porque a lo mejor no eres bueno haciendo lo que te pueden ofrecer. No es entrar por entrar, a mí me gustaría seguir ayudando al club de alguna manera con algo en lo que de verdad sea útil”.

¿NBA Europa o Euroliga? “Hay que mantener la historia”

“Lo he hablado con otros jugadores, pero nos falta información. Me encanta el producto Euroliga, no veo una gran torneo sin que esté Belgrado, por ejemplo. El negocio es muy importante, pero hay que mantener la historia. Me gustaría que ambas partes se unieran, porque la Euroliga es una competición increíble y la NBA puede aportar su visión económica. La actual Euroliga es genial, antes la veía estudiándola, porque era jugador, ahora la sigo con una cerveza y la disfruto. ¿Si veo al Madrid en la Champions FIBA el año que viene? La verdad es que no”.

Noticias relacionadas

¡Tus opiniones importan!

Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí.

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Baloncesto

Productos recomendados