Mijailovic: “Al ver a Obradovic, algunos se pusieron a llorar”
Sigue la crisis abierta en el Partizán tras la salida, ya definitiva, del mítico exentrenador, que a la vez ha hablado muy claro de la situación deportiva.


El culebrón Zeljko Obradovic acabó definitivamente con el legendario entrenador fuera del Partizán. La masa social del equipo de Belgrado, una de las más fieles del deporte mundial, no pudo hacer nada para convencer al de Cacak. Ni la concentración para recibirle en el aeropuerto, ni las amenazas de que pararían el próximo partido de Euroliga contra el Bayern… nada. Había algo roto que saltó por los aires cuando el equipo fue zarandeado entre el segundo y el tercer cuarto (46-19 en esos 20 minutos) del duelo contra el Panathinaikos en el OAKA, otra pista mítica donde Obradovic es mucho más que un entrenador.
El presidente Ostoja Mijailovic concedió una entrevista a la prensa serbia en la que trató de explicar y posicionar su narrativa en esta tremenda crisis de su organización: “Por desgracia para todo el deporte serbio, Zeljko ya no es nuestro entrenador. Cuando llegó el descanso del partido contra el Panathinaikos, no me podía creer lo que estaba viendo. Era como ver el naufragio de un barco que choca contra las rocas y revienta. Miré a Zeljko y al ver cómo estaba, casi me puse a llorar. Y a las diez de la mañana del día siguiente ya tenía un mensaje suyo en el que me decía que teníamos que hablar. Me dijo que se iba y que quería hacerlo durante la Ventana de selecciones para que tuviéramos tiempo de buscar un sustituto. Que los jugadores no le respetaban, que su salud lo estaba acusando y que estaba muy tocado emocionalmente. Que no podía aceptar unos resultados tan malos y que se sentía perdido”.
El presidente intentó dejar claro que se hizo todo lo posible para evitar la salida de Obradovic: “Le dijimos que no aceptábamos su dimisión, que haríamos lo que hiciera falta para evitarla. Todos los miembros de la directiva le dijeron que querían que siguiera, hasta le dije que me diera los nombres de los jugadores que le habían insultado o faltado al respeto y que los despediríamos inmediatamente. Pero él había tomado una decisión de la que ya no se retractó. No soporta tener resultados tan malos, jugadores que no le escuchan… y no quiere que eso le afecte a su salud. Le dijimos que nos daba igual repensar nuestros objetivos, aunque implicara quedar últimos. Hasta le ofrecimos seguir en la directiva, pero dijo que quería salir del sistema. Que ama con todo su corazón al Partizán pero que esa era su decisión. Que no quería que sucediera una tragedia en el banquillo, en referencia a su salud. Algunas de las personas que estaban presentes se pusieron a llorar”.
Además, el presidente también salió al paso de algunos de los rumores que han circulado con respecto a la plantilla. Uno de los más intensos, que Isaac Bonga había pedido salir del equipo una vez confirmado el adiós de Obradovic: “Ahora está puesto el ventilador de rumores, pero los jugadores con contrato tienen que cumplirlo, ir a entrenar, jugar los partidos… solo pueden irse si pagan la compensación que está prescrita”. También se refirió a Jabari Parker, que dejó el Barça y firmó el contrato más alto en la historia del Partizán: “La decisión final sobre cada jugador de la plantilla era de Zeljko, y a Jabari le dimos el contrato más caro de nuestra historia. El entrenador me dijo que era un movimiento clave y que construiría el equipo alrededor de él, y yo ni miré la cifras, solo digo que nunca habíamos dado un contrato tan alto”.
El Partizán trata ahora de controlar una situación tóxica que también se ha llevado por delante al director deportivo, Zoran Savic. Su lugar lo ocupa ya otra leyenda del club, Zarko Paspalj, mientras que el entrenador interino será, mientras se busca otra solución, el hasta ahora asistente Mirko Ocokoljic.
Zeljko Obradovic habla claro
Sin embargo, cuando Obradovic decidió dar sus explicaciones, las versiones empezaron a no coincidir. Desde luego, hay cosa que el ya exentrenador no ve como el que era su presidente: “El presidente quería que añadiera a mi renuncia que era irrevocable para que pudiera presentarla mejor ante los aficionados, y accedí. No podía seguir, no me quedaban fuerzas. Han sido los momentos más duros de mi vida, hasta me cuesta mucho hablar de ello. Un amigo me llevó a casa, me tiré en la cama mirando al techo…. Pero los aficionados querían intentar como fuera que cambiaran las cosas, y en el club me dijeron que no aceptaban mi renuncia. Le pregunté al presidente que qué había cambiado si 24 horas antes la había aceptado, y la diferencia era la reacción de los aficionados, claro”.
Y es precisamente al presidente Mijailovic al que pide que asuma su responsabilidad en la situación: “Lo que está pasando ni es normal ni es bueno para el Partizán. Y eso recae sobre él, que es el referente del club. Y se lo dije. Lo que vaya a hacer desde ahora, yo no lo sé”.
Y se refirió también a la situación deportiva que había llevado a esos resultados tan pobres: “Hay cosas que no funcionan como deberían. Zoran Savic ni tenía contrato cuando estaba el mercado de fichajes en plenitud. Hablamos y me sorprendió cuando me dijeron que Brandon Davies se iba y que íbamos a fichar a Osetkowski a pesar de que yo le había dicho al presidente que no era el jugador que había que fichar. Pero me dijo que ya estaba firmado. Yo no hice ese fichaje. Él en el club ha sido muy profesional, pero no pedí su llegada. Quería que se fichara a un pívot antes de la temporada, pedí que no se fuera Isaiah Mike, pero no se consiguió. Al final se fichó a Bruno Fernando, pero a costa de tener que liberar a Frank Ntilikina, un base… fue muy delicado porque había que fichar un hombre alto pero justo se lesionaron otros dos bases, Shake Milton y Carlik Jones. También le dije al club que tenía que parar las mentiras, las manipulaciones, la cháchara… y no se me apoyó en eso. Un gran error. Debería haber dejado correr más cosas y haberme centrado en la pista. Eso habría hecho en otro lado, pero en el Partizán no podía porque este club es el gran amor de mi vida”.
Banchi señala al calendario
Mientras, Luca Banchi, ahora seleccionador de Italia y la pasada temporada entrenador del Efes, ha reflexionado sobre el durísimo ritmo de la Euroliga, que ha provocado ya cinco cambios de entrenadores y la salida de dos leyendas como Obradovic y Ettore Messina, en Milán: “Estoy merece un debate profundo sobre cómo se enfoca el juego, sobre el calendario y cómo se valoran las victorias y las derrotas. Si queremos ser como la NBA, con un calendario semejante, hay que aceptar también que se tiene que crear una cultura en la que perder partidos sea más aceptable. Que el valor de un partido individual no sea tan alto. Que si se sigue diciendo que cada partido cuenta, se diga que no es así. Porque con este calendario, si no, no es humano. No queda tiempo para descansar, para recuperarse, para preparar bien el siguiente partido… Los entrenadores, y hablamos de tipos como Obradovic y Messina, necesitan tiempo para dejar su marca, para conectar con los jugadores, para sacar el máximo de las plantillas que se les dan… este calendario mata a los entrenadores. Que ellos se vayan demuestra que son especiales, pero a la vez envía un mensaje para toda la comunidad del baloncesto europeo: algo está cambiando; en los hábitos, en el formato. Al que le guste puede seguir ahí, pero yo no quiero. No me gusta, aunque yo sea solo una pequeña pieza de todo ese engranaje. Hay que cambiar el formato. Se está llevando a nuestro baloncesto en la dirección equivocada”.
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