Surne BilbaoBLB
69
BaskoniaBAS
76
Finalizado
Liga Endesa | 20ª Jornada

El Baskonia corta el rollo al Bilbao Basket

El cuadro vitoriano, con lesiones de Diop, Howard y Kurucs, pone fin a la racha de diez triunfos seguidos de los de Ponsarnau.

15/02/26 BALONCESTO PARTIDO ACB ENDESA 
BILBAO BASKET - BASKONIA 
 Justin Jaworski
Alfonso Herrán
Coordinador Delegación País Vasco
Coordinador en la delegación de País Vasco de Diario AS desde 2017. En 2008 entró en Diario AS como redactor de polideportivo y desde entonces es su casa. Le gusta tocar todos los palos, pero ahora está más centrado en realizar las crónicas del Athletic y el Bilbao Basket. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto.
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Hasta aquí ha llegado. La cuenta se detiene en diez. Que no está nada mal. A ver cuándo se repite ese ciclo triunfal. A la undécima, el Baskonia hizo morder el polvo al Bilbao Basket, que difícilmente olvidará este paraíso de seis partidos en ACB y cuatro en Europa por los que ha transitado como los ángeles. Mes y medio de perfección. Este equipo ha acostumbrado a su gente a ir de proeza en proeza de tal manera que los pronósticos se hacen añicos. Pero lo normal entre un representante de Euroliga, un flamante cabeza de serie en la Copa, vaya, y uno de FIBA Europe Cup es que el primero se lo lleve. Y así sucedió.

De todos modos, para el Baskonia el derbi fue de lo más agridulce, del infortunio, ya que se registraron dos lesiones aparentemente serias de rodilla, en ambos casos en la izquierda, de Diop y Howard, y se hizo un esguince de tobillo Kurucs. En la antesala de la Copa eso un drama. Les tocará hacer remiendos. Galbiati se guardó a Luwawu-Cabarrot, está fuera Sedekerskis y se excluyó de la convocatoria a Nowell y Simmons. Un día para olvidar de la pareja de americanos Jaworski-Hilliard, sin anotar, con 0/14 en tiros y –26 de valoración entre ambos, sepultó las opciones del Bilbao Basket, y eso que Font, muy bien secundado por Krampelj intentó solventar parte de ese desaguisado con su mayor anotación en ACB: 15.

El Bilbao Basket volvió a inscribir a dos vizcaínos en un derbi, De Castro y Madariaga, como hace casi una década con Salgado y Mendia. Al Baskonia se le torció anímicamente el pulso con el vecino de la manera más tonta que se puede concebir. En el salto inicial, Diop cayó en mala postura y se rompió la rodilla izquierda. Un mazazo gigante que sobrecogió a todo el pabellón. Pero enrabietó al cuadro azulgrana, que es un bloque muy duro, físico y sólido. Su defensa agotó mental y muscularmente a un Bilbao Basket que ya venía con la gasolina muy justa por las ausencias de Sylla y Lazarevic y la acumulación de partidos. No permite Galbiati canastas fáciles y en momentos comprometidos tiene jugadores de enorme talento individual para resolver la papeleta. Las finalizaciones imposibles de Forrest, la movilidad de Omoruyi y un Diakite diferencial en ambos aros fueron decisivos, pero también la anotación de Kurucs en momentos claves. Fue un triunfo de carácter en una pista que vuelve a ser una caldera.

Ponsarnau recibió un homenaje por su partido 500 ACB. Le entregó la presidenta del club local, Isabel Iturbe, una camiseta con ese número. Un festejo que luego se apagó. La lesión de Diop cambió el panorama. El Baskonia ya no tenía un jugador netamente interior, un par similar a Hlinason. Con un juego de cinco abiertos, fue castigando a un rival indeciso en la estructura defensiva y su dureza sacó de quicio a los ‘hombres de negro’. Tras un primer tiempo muy igualado, con enorme tensión, ritmo y energía, se apagaron las luces con 38-30. El tercer cuarto dejó el asunto solventado. Un 0-11 empezó a provocar frustración en casi todos los jugadores locales, que no se adaptaron al criterio arbitral, cada vez más permisivo, en un rasero de Euroliga, ante los golpes y manotazos defensivos. Apenas aprovechaban los rebotes y como nos les entraban de fuera, las cosas se complicaban y generaban malas decisiones. De los bloqueos no salía nadie suelto, los defensores alaveses se enganchaban como lapas. Sólo Font, tal vez despreciado, veía aro.

El primer cuarto ya avisaba por dónde discurriría le derbi: 14-13. Cada jugada costaba sudor y lágrimas, se veía alguna que otra cesta en el fragor de mil batallas y el ambiente era superlativo. Un 13-0 envió al derbi a un 29-22. Hilliard empezaba a bloquearse. Parece mentira con su currículo y su experiencia que no sepa aún que el juego te viene, que no puedes ir tú atropelladamente a por él. Tras abrir el segundo tiempo con un alley-oop de Frey a Krampelj, todo cambió hacia el lado visitante. Pudieron correr y metieron una marcha extra. La ventaja de ocho quedó ventilada en dos minutos y 41 segundos. Las vías de penetración se obstruyeron. No había líneas de pase y la velocidad de ejecución se confundió con la precipitación, y llegó una fase de ansiedad, con demasiados desaciertos y pérdidas. Había pocas canastas sencillas y estas eran del Baskonia, porque era el único que lanzaba tiros libres y que contraatacaba.

El Surne Bilbao pagó el esfuerzo, del presente y del pasado reciente. Pero no se entrega fácilmente. Petrasek volvió a establecer la igualada con un triple: 41-41 a falta de 15:37. Pegó un nuevo tirón el equipo de Galbiati tras una bandeja de Omoruyi (43-51). Tiene defensa, visión de juego y muy buenos movimientos, hasta cuajó alguna acción de cara a la galería. Diakite asumió su responsabilidad ante la baja de Diop, fue un gigante en la pintura. El atlético interior guineano igualó con seis tapones el récord de Willie Simmons establecido allá por 1985. Algo parecido asumió Radzevicius: sin Luwawu-Cabarrot sabía que tendría que multiplicarse. Estaba ante una gran responsabilidad, y no la rehuyó.

El trabajo en la sombra de Villar era oro puro y Spagnolo, al que costó entrar en el partido, se fue creciendo con el paso de los minutos, hizo mucho daño apareciendo cerca del aro y anotó el triple que sentenció. Las pérdidas, algunas en primeras líneas de pase, y los fallos en tiros cómodos tanto debajo del aro como desde la línea de 6,75 eran ya clamorosos en el bando local. Pero Font se negó a claudicar: 48-51. De todos modos, la maquinaria del Baskonia estaba ya muy engrasada: 58-73. Y no paró hasta presentarse en el país de la felicidad. Con la honda preocupación por las lesiones, eso sí. Fue liberador el bocinazo final tras el rosario de bajas y contusiones. El Surne Bilbao vuelve a saborear la derrota y, lo que aún es más doloroso, sabiendo que estaba ante una oportunidad de oro de alargar la racha ante un Baskonia en paños menores.

El Baskonia corta el rollo al Bilbao Basket
Miguel Tona

Galbiati: “Ha sido una victoria de carácter”

Galbiati se mostró “muy feliz” de la “victoria de carácter” conseguida por su equipo, en un partido en el que consideró clave que sus jugadores se emplearan “en un buen nivel físico en defensa”. “El equipo ha demostrado un carácter increíble. Hemos competido jugando muy concentrados contra un equipo que está en una forma excelente”, comentó el técnico italiano en su valoración del partido antes de emplazar al lunes para valorar las lesiones que sufrieron durante el partido Diop, Kurucs y Howard.

“Hoy estoy muy contento por el equipo, mañana pensaremos en los los lesionados. No es fácil ganar fuera de casa en un pabellón muy caliente como este”, apostilló Galbiati quien calificó de “increíble” el partido de Forrest aunque también alabó la actuación de otros jugadores como Diakite, Omoruyi, Villar o Kurucs.

El técnico baskonista, por otro lado, alabó también el comportamiento de la afición local, que despidió con aplausos la retirada de la pista de los lesionados, y creó un ambiente que le llevó a valorar a Miribilla como “uno de los mejores pabellones” en los que ha jugado esta temporada. “En España he encontrado mucha cultura de deporte. Es un gran gesto”, destacó Galbiati.

Ponsarnau, habla de frustración

Ponsarnau cree que la clave de la derrota en el derbi estuvo “más en la frustración que en la energía” de sus jugadores. “Con el ambientazo que había las emociones estaban a flor de piel, pero hemos ido entrando en frustración. No nos hemos adaptado al criterio arbitral, que no es estándar de ACB, y ellos se han adaptado mucho mejor”, lamentó. “El Baskonia es un equipo muy bueno que juega con mucha energía y esos momentos de frustración los han castigado el doble”, admitió el técnico ilerdense, quien destacó el “partidazo” de Aleix Font y el “pundonor” de Krampelj.

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Aseguró también que van a “seguir creyendo” en su pareja de americanos, Jaworski y Hilliard, que acabaron sin anotar y con una valoración conjunta de -26 (-12 y -14).

“Son los que tenemos y nos encanta tenerlos. Hoy han tenido un mal día y pero otros días los han tenido buenos y nos han llevado hasta esta situación tan positiva. Son jugadores muy importantes para nosotros que no han encontrado baloncesto y el entrenador tendrá que buscar cosas para que lo encuentren”, asumió.

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