Festín taronja ante el Granada
El Valencia Basket se impuso al conjunto nazarí que no entregó las armas en ningún momento.


Nuevo triunfo de Valencia Basket para espantar los fantasmas de la última semana cuando los taronja encarrilaron tres derrotas consecutivas entre la ACB y la Euroliga. El rival era propicio porque el Covirán Granada llegó al Roig Arena como colista con tan solo dos victorias en su casillero. Pese a todo, el cuadro nazarí empezó renegón y poniendo en apuros a la máquina taronja, que poco a poco fue engrasándose hasta alcanzar la velocidad de crucero y dejar el partido casi sentenciado al descanso.
Es complicado destacar a un solo jugador del Valencia porque todos tuvieron su momento. Pradilla, De Larrea, Costello o Moore fueron los mejores. En el Granada destacaron Olumuyiwa y Alibegovic.
El partido empezó trabado. Costaba anotar por la falta de acierto de ambos equipos. El Granada se quitó la vergüenza y abrió el marcador. El Valencia Basket estaba despertándose de la siesta y Puerto, impreciso, no enganchaba a los suyos. Tuvo que ser Costello con un triple el que despertara a los taronja que empezaron a engrasar la máquina. Olumuyiwa estaba muy acertado en el conjunto nazarí, que estaba empatando el encuentro cuando el primer acto estaba cerca de morirse. Desde ese momento, el Valencia Basket empezó a jugar y fue, poco a poco, abriendo brecha en el electrónico.

Una vez arrancada la máquina, el Valencia Basket no dio oportunidad a los granadinos que, aunque lo intentaban, no eran capaces de parar el rodillo taronja liderado por un gran Jaime Pradilla y acompañado de los puntos de De Larrea y Thompson. Moore también hacía lo suyo y Covirán quería, pero no podía. Pronto se rompió el techo de los diez puntos de diferencia para acabar antes del descanso con una ventaja de 16 para los locales (55-39).
En la pintura ambos estaban igualados igual que en la línea de tres, la especialidad valenciana. La diferencia estaba en el acierto en los tiros de dos donde el Valencia Basket estaba mejor que Granada demostrando porque uno está en la parte noble de la tabla y el otro está rezando para que se obre un milagro.
El paso por vestuarios no cambió el rumbo del partido que era de color naranja. Nate Reuvers, desaparecido durante el primer tiempo, celebró su reciente renovación, con cinco puntos consecutivos que hicieron levantare de sus asientos a los aficionados. Alibegovic lo intentaba, pero no era suficiente porque el Valencia era un ciclón con hambre que ya había olvidado la mala semana pasada.

Creció el conjunto local en los rebotes ofensivos que marcaban la diferencia entra ambos equipos. El partido lo tenía el Valencia bajo control y Pedro Martínez empezó a dar descanso a sus jugadores y minutos a los menos habituales como Isaac Nogués o Sima. Bozic puso algo emoción al último cuarto, pero nada más lejos de la realidad porque la diferencia era de 14 puntos (74-60).
En el último acto el Covirán Granada no bajó los brazos, pero la distancia era demasiado grande para lograr la machada, aunque llegó a recortar la diferencia a trece puntos a falta de tres minutos para el final.
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El Valencia Basket estaba cómodo sobre la pista y en su mente estaba el partido del martes ante Olympialcos de Euroliga. Los de Granada tendrán que seguir rezando para lograr la salvación.
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