Gran CanariaCAN
75
BaskoniaBAS
97
Finalizado
Liga Endesa | Jornada 10

El Baskonia le saca una cabeza al deprimido Gran Canaria

La formación alavesa tritura a un pobre equipo y se queda con el puesto de honor para la Copa. Luwawu-Cabarrot, Howard o Kurucs fueron demasiado ante la inexistente resistencia local. 

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 08/02/2026.-El base del Gran Canaria Andrew Albicy (i) durante el partido de Liga Endesa que disputan ante el BAskonia este domingo en el GRan Canaria Arena. EFE/ Angel Medina G.
Angel Medina G.
Pablo Checa
Redactor AS Delegación Las Palmas
Pertenece al Diario AS desde 2010 cubriendo información de la Unión Deportiva Las Palmas, de la que ahora es responsable, y los partidos del CB Gran Canaria. Antes estuvo cinco años en la redacción de Deportes del periódico La Provincia. Desde 2004 colabora con Cadena SER Las Palmas, siendo tertuliano habitual de Ser Deportivos Las Palmas.
Actualizado a

El Baskonia certificó su posición principal para la Copa ACB a lo grande. Resulta que de su partido de hoy ante el Granca dependía si era cabeza de serie o no. Infinitamente superior, el equipo de Galbiati acaba de devorar a un equipo deprimido para citarse con La Laguna Tenerife en la cercana cita de Valencia. Tan superior fue el equipo alavés que no solo nunca fue perdiendo, sino que su diferencia aumentaba con cada ataque.

Enfrente tenía a un pobre equipo que ni se encuentra ni parece estar cerca de conseguirlo. Ni que la victoria ante el vecino de hace unos días fuera un simple espejismo, hoy no ofreció ni el mínimo conato de resistencia ante un Baskonia arrollador. Tampoco orgullo, algo más grave todavía. Es que el Granca yace ahora mismo como un equipo moribundo, desgajado por completo, que apenas compite y que parece estar pidiendo la hora en una temporada doméstica para el olvido. Ya son doce derrotas en 18 partidos y le toca, irremediablemente, mirar hacia el descenso. Se mire por dónde se mire, el fracaso es absoluto a día de hoy.  Ni siquiera importa lo conseguido recientemente, pues el equipo debería estar cocinado para mucho más. 

El juego del Granca en la primera parte fue, otra vez, un despiporre, propio de una formación desgajada, sin orden ni concierto. De hecho, como hace un par de días contra La Laguna Tenerife, el equipo de Jaka Lakovic comenzaba perdiendo 0-8 en menos de lo que dura un pestañeo y además veía como Mike Tobey, uno de sus pilares fundamentales, se iba al banquillo cargado con dos personales. La primera canasta local, un tiro libre de Wong, se dilató hasta el 7:01, y de pronto encadenaron los de amarillo un triple de Pelos y un furibundo mate de Kuath para ponerse al acecho del Baskonia: 8-9.

Nada más lejos de la realidad, pues al equipo alavés tampoco es que le costara demasiado estirar de nuevo la diferencia en el marcador. Ni siquiera había entrado en escena Luwau-Cabarrot, el máximo anotador de la liga, que cuando se dejó ver lo hizo a lo grande. De hecho, con ocho puntos casi consecutivos, disparó a los suyos en el marcador hasta el 11-24 para desespero del Gran Canaria, un grupo sin rumbo que perdió siete balones solo en el primer cuarto.

Algo le revitalizó Robertson, el último en llegar, que apiló cinco puntos entre el último ataque del parcial inicial y el primero del segundo para cortar, aunque sea un poquito, el estropicio que le estaba haciendo el Baskonia a su gente: 16-26. Kuath volvió a reventar acto seguido el aro visitante para darle algo de salsa a un equipo soso, pero hasta ahí llegó el Granca. Ocurrió que Luwawu-Cabarrot, 14 puntos al descanso, 23 en total y con la sensación de jugar hasta relajado, le dio dos veces un +15 a su tropa: primero 18-33 y después, 20-35 desde la línea de tiros libres. Moribunda, la hueste local aguantaba a duras penas el zarandeo cuando se llegó al descanso con el 25-39 copando el cielo del Gran Canaria Arena, guarida de un equipo que, otra vez, y van tantas que casi ni se pueden contar, se ahogó en sus propios porcentajes de tiro: 6/17 en tiros de dos, 3/10 en triples en esos primeros 20 minutos de juego. Así, imposible.

Como imposible fue nada que se pareciera ni a una remontada ni a una mejora de imagen del Granca en la segunda parte. Si acaso, todo lo contrario. Así, de salida, Kurucs amontonaba ocho puntos él solo, cinco tiros libres y una diana desde la periferia, para disparar al Baskonia con un 28-45 que fue el preludio de lo que vendría después. Los locales no eran más que un sparring, desde luego el perfecto saque de golpes de los muchachos de Galbiati, nada que objetar a la infinita diferencia entre ambos equipos que existe a día de hoy. De nada valió el par de triples de Samar o el orgullo de Wong, que apenas le sirvieron al Gran Canaria para ponerse 38-50.

Lo mismo Howard que Luwawu-Cabarrot o Forrest, que ingresó al partido con una daga desde el 6.75, continuaban torturando al conjunto insular, juego el suyo condimentado por los silbidos de su público. La diferencia a favor del Baskonia llegó a ser de 43-67, la máxima del partido hasta entonces, como el posterior 51-75, llegando hasta los 25 un rato después, antes de llegar al totalmente intrascendente último cuarto, al que se entró 48-71. La imagen del Gran Canaria iba a peor, si es que eso era posible, lo que desde luego allanaba el camino baskonista hacia la victoria.

Noticias relacionadas

Esos últimos 10 minutos sirvieron para confirmar que la depresión se ha instalado en el juego de un Gran Canaria ante un Baskonia que, sin necesidad de forzar la máquina, de dio una tunda incontestable. Golpe a golpe, arrinconando a su rival desde el salto inicial, demostró que le sacó, como poco, una cabeza. Y en este caso, además, de serie.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Liga Endesa

Productos recomendados