NBA | NUGGETS 87 - CAVALIERS 99

Estos Cavs no son sólo Ricky

Enorme victoria del equipo de Cleveland ante uno de los mejores conjuntos de la liga. El español, que volvió al banquillo con el regreso de Garland, no tuvo su día.

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Estos Cavs no son sólo Ricky
Isaiah J. Downing USA TODAY Sports

Los Cavs, después de empezar 0-2 la temporada, ganaron en su anterior partido a uno de los equipos de moda, los Atlanta Hawks. Lo hicieron sin Darius Garland, base y una de las promesas de futuro más claras a las que agarrarse en la plantilla. Tomó su relevo en la titularidad (ya lo había hecho el día anterior) Ricky Rubio, que lo bordó ante Trae Young y compañía. De hecho, su inicio de temporada estaba siendo magnífico, demostrando que a sus 31 años está en el mejor momento de su carrera. Esta madrugada ha vuelto Garland de la lesión, ha recuperado su sitio en el quinteto inicial y el español ha regresado al banquillo para salir de suplente, tal y como empezó la temporada. Pero la verdadera noticia es que Ricky ha jugado el peor de los cuatro partidos que van hasta ahora y, aún así, los Cavs han ganado (87-99).

Y no a cualquiera precisamente. Se han impuesto a los Nuggets del MVP Jokic y en Denver. ¿Casualidad? ¿Anécdota? Lo único cierto es que lo visto hasta ahora nos deja la sensación de un equipo con una composición extraña para estos tiempos: sale con dos pívots y medio de titulares (Markannen de tres, Allen y Mobley). Un conjunto que no siempre carbura bien en ataque pero que está empezando a funcionar como un reloj en defensa. Hoy ha dejado a los Nuggets en 87 puntos, con un 9/38 en tiros de 3 y 22 pérdidas. "No sé lo que tenemos que hacer mejor, pero tenemos que mejorar algo porque vamos a perder muchos partidos si jugamos así. Hay muchas cosas que están mal cuando juegas un partido como este", decía Jokic al final del encuentro. El serbio (24 puntos y 19 rebotes) sí estuvo a su nivel. El resto, poco o nada.

Es la primera derrota para un equipo que sigue esperando la vuelta de Jamal Murray. Aún le queda algún mes, pero mientras tanto se le pudo ver ayer practicando lanzamientos a canasta antes del encuentro. Hasta que vuelva y dependiendo en qué condiciones, los Nuggets se agarran a Jokic bien rodeado de escuderos. O eso parecía hasta hoy. Quitando Will Barton (5/9 en tiros), el resto del equipo estuvo desacertadísimo. Mérito sin duda del rival, que supo cómo frenarles los pies. Destacó en este aspecto Jarret Allen, un jugador esencial ahora mismo en el equipo. "Le dije a Jarret que tenía un sobresaliente en su cartilla y que ahora su madre y su padre esperan que vuelva con otro. Ha sido un esfuerzo defensivo sobresaliente", explicaba su técnico, J.B. Bickerstaff. El pívot acabó con un doble-doble, el segundo consecutivo, de 21 puntos y 16 rebotes con un casi perfecto 9/10 en lanzamientos de campo.

Y, como decíamos al principio, Ricky no tuvo su mejor día. 25 minutos desde el banquillo, 7 puntos con un 2/10 en tiros y, eso sí, su ración de asistencias diarias. 8 esta vez para el quinto máximo asistente de lo que va de liga. Campazzo, que jugó 18 minutos, le incordió todo lo que pudo, hasta el punto de acabar ambos encarados, cabeza contra cabeza, en el tercer cuarto después de una acción bastante fea del argentino, que sacó la rodilla deliberadamente para golpear la del español cuando este se disponía a saltar para tirar un triple. La jugada, muy poco deportiva y peligrosa por tener Ricky la pierna aún apoyada en el suelo en el momento del impacto, no hizo sino impulsar al equipo de Cleveland. 2 minutos después de la trifulca los Nuggets empataban el partido a 70 a 56 segundos de acabar el tercer periodo. A partir de ahí llegó el descalabro local, con Kevin Love, otro suplente de los Cavs, reverdeciendo viejos laureles (22 tantos).