NBA | TIMBERWOLVES 109 - WIZARDS 130

Siniestro total de los Timberwolves

Nefasto partido ante los Wizards, que no habían ganado hasta ahora y jugaron además sin Russell Westbrook y en back to back. Pésimas sensaciones de D'Angelo Russell.

Siniestro total de los Timberwolves
CRAIG LASSIG EFE

Ya se sabe: la alegría dura poco en la casa del pobre. Eso dicen, y así están los Timberwolves, que empezaron 2-0 la temporada, casi para frotarse los ojos, y desde entonces han jugado tres partidos horribles en los que han perdido por un total de 80 puntos. Una cosa es salir escaldado del Staples Center tras visitar a Lakers (-36) y Clippers (-23), palabras muy mayores, y otra firmar un partido patético de regreso al Target Center (109-130) y contra unos Wizards que no habían ganado a nadie (1-5 ahora), que venían en back to back tras perder contra los Bulls y que jugaban sin Russell Westbrook, que descansó.

Los Wolves no tienen identidad. Se lesionó Karl-Anthony Towns, el jugador que los convierte en un equipo al menos decente (o el que puede lograrlo) y el desastre está siendo mayúsculo. En menor medida, también se nota la baja de Josh Okogie, una turbina que estaba aportando energía y actitud, filtrándose en el puesto de falso ala-pívot en defensa. Lo que queda es un equipo en el que no se sabe qué mensaje quiere enviar Ryan Saunders, un entrenador muy joven y muy querido en la organización pero que da pasos hacia la cuerda floja.

Es difícil saber si es más penoso quedarse en 109 puntos contra la pésima defensa de los Wizards o encajar 130 puntos de los de la capital. Lo que desde luego es intolerable es jugar con menos energía, menos interés, sin actitud ni aptitud ante un rival tan débil. La defensa no funcionó y el ataque fue un galimatías que vivió de un buen inicio de Malik Beasley que se disipó pronto. Jarrett Culver ha perdido la confianza tras un buen inicio, Anthony Edwards apareció (17 puntos) en los minutos de la basura, Ricky Rubio (3 puntos, 5 asistencias) no sabe qué organizar ni cómo y D’Angelo Russell (14 puntos, 6/16 en tiros, 3 asistencias por 5 pérdidas) dio la sensación de no querer ni estar en pista. Especialmente, y totalmente desenchufado de sus compañeros, en un tercer cuarto calamitoso de los Wolves: 14-40 con un 7-29 final ante, conviene repetirlo, los Wizards. Juancho Hernangómez jugó 13 minutos, anotó 5 puntos y capturó 3 rebotes. Su inicio de temporada tampoco está siendo bueno.

Los Wizards se dieron por fin una alegría ante un rival que se la puso en bandeja: ocho jugadores en dobles dígitos de anotación y 31 puntos de Bradley Beal, de larguísimo el mejor jugador en la cancha ante un rival que necesita que vuelva Towns pero que necesita, esa es la realidad, muchas más cosas. Muchísimas. Y ahora mismo no parece lo más probable que las vaya a encontrar. Veremos.