NBA

Críticas a la burbuja de Orlando: "No me gusta y no creo en ella"

Varios jugadores de la NBA, entre ellos Joel Embiid, pívot de los Sixers, han mostrado poca ilusión por la 'estructura' creada por la Liga.

Ben Simmons, Joel Embiid y Tobias Harris.
Mitchell Leff AFP

La NBA está en la recta final para la reanudación de la temporada. Un retorno que se producirá en la burbuja creada en el complejo de Walt Disney de Orlando (Florida). Aislamiento casi total para que los jugadores y los cuerpos técnicos de las 22 franquicias presentes esquiven un virus que se ha cebado en las últimas semanas con el estado: se han contabilizado ya 214.000 casos y 3.840 fallecidos por la COVID-19. El pico de la pandemia se alcanzó hace solo cuatro días con 11.458 nuevos positivos.

Ante este panorama y el movimiento por la justicia social (Black Lives Matter), la burbuja no convence a todos los jugadores, que ya suman 25 positivos de 351 posibles, el 7% del total. “No voy a decepcionar a mi ciudad ni a mis compañeros ni a mi familia. La idea no me gusta y no creo en ella. Haré lo correcto, pero no confío en el que los chicos hagan lo mismo. Tengo que hacer mi trabajo”, comentó Joel Embiid, pívot de los Sixers, sobre el asunto.

La larga y bunkerizada presencia para algunos equipos será la gran prueba de fuego. El futuro campeón de la NBA podría estar recluido en el complejo de la multinacional del entretenimiento un máximo de 75 días desde el inicio del curso el 30 de julio hasta el séptimo partido de las Finales el 13 de octubre. Al igual que el subcampeón. Un periodo extenso en el que el aspecto psicológico será determinante.

"Simplemente no podemos marcharnos"

“Será duro. Se están llevando a chicos que han estado con sus familias cada día durante los últimos meses y, de pronto, separan a todos para llevarlos a este espacio confinado, quitándoles muchas de las cosas divertidas que hacemos además del baloncesto”, aseguro DeMar DeRozan, escolta de San Antonio Spurs. “Los más duro es estar alejado de la familia. Somos jugadores de baloncesto, pero ante todo eres marido, padre de dos criaturas que echas de menos. Forman parte de tu estado de ánimo. Lo son normalmente, pero ahora mucho más porque el piel con piel de estos meses, ha sido muy grande. Separarse de ellos y estar a tanta distancia es lo más complicado”, subrayó Marc Gasol en una entrevista con varios medios españoles.

Simplemente no podemos marcharnos. No podemos ordenar la comida que queramos. No podemos realizar las actividades que queramos. No podemos ir a las habitaciones de nuestros compañeros. Vamos a estar restringidos, y no podemos hacer las cosas que estamos acostumbrados a hacer”, continuó Bradley Beal, escolta de Washington Wizards y que se quedará en la capital de Estados Unidos por problemas en el hombro.

Un cúmulo de problemas que llevaron a algunos jugadores a tomar la decisión de no acudir a Orlando (con el beneplácito de las franquicias y de la NBA) y a otros, a dudar mucho. “No estaba muy seguro. Realmente no creo que haya tomado una decisión hasta probablemente unos días. Hay una multitud de razones por las cuales no estaba cómodo. Todavía no estoy muy entusiasmado”, dijo Jayson Tatum, alero de Boston Celtics. Enfermedad, miedo, separación, aislamiento… múltiples críticas y el balón todavía no se ha elevado por primera vez.