Venecia
92
FIN
91

REYER VENEZIA 92-MOVISTAR ESTUDIANTES 91

El Estudiantes pierde y queda eliminado de la Champions

El equipo colegial cayó en Italia. Las victorias del Estrasburgo y el AEK impiden a los colegiales clasificarse para los octavos de final del torneo.

El Movistar Estudiantes tenía muy pocas opciones de que todo saliera mal para no estar en los octavos de la Champions FIBA y, como no, todas ellas se aliaron. Una vez más. Es increíble. Su derrota en Venecia ante el Reyer por un solo puntos (92-91) tras remontar 21 (otra día más ciclotimia), unida a las victorias del Estrasburgo en Turquía frente al Banvit y del AEK en casa contra el Bayreuth, dejaron a los colegiales fuera de la competición continental. Era su primera presencia en el escenario europeo tras seis años y ha durado 14 partidos porque la idea de participar en la Eurocup FIBA está descartada. 

Fue un shock. Fue muy triste. La eliminación y la forma de producirse. A falta de 26 segundos, y después de una pérdida de Haynes, el Estu tenía posesión para ganar. Al menos para intentarlo. Cook dejó que el tiempo corriera. Ninguno de sus compañeros se movía, no había jugada. Solo un bloqueo. Mientras, Salva Maldonado hacía gestos desde la banda. No queda muy claro qué pedía el entrenador catalán, aunque transmitía la sensación de que la derrota valía. Que se agotase el tiempo sin ningún falló. El base lanzó desde el perímetro cuando valía una bandeja. Falló. Derrota y adiós. Las lágrimas de Brizuela en sala de prensa lo decían todo

Este palo, con cierto aroma a oportunidad pérdida y fracaso, llega indirectamente por el camino colegial en la Champions. En un grupo tan complejo, en el que los colegiales se han quedado fuera en un cuádruple empate a ocho victorias, los resbalones iban a ser una losa. El Estu cometió tres: Olimpia, AEK y, sobre todo, Bayreuth en casa. Y se llegó con el agua al cuello a un encuentro en la ciudad de los canales que comenzó con dos golpes directos de los italianos. Uno por cada cuarto. Para ser exactos, dos en quince minutos.

Austin Daye, Haynes y Biligha quitaban el aire con cada puñetazo. Cada punto caía como un martillo sobre la débil defensa colegial. Al finalizar el primer cuarto, los transalpinos ya ganaban de 13 (32-19) antes del bombardeo desde el perímetro: 8 de 12 desde el triple. 65,2% en tiros de campo en veinte minutos para una máxima de +21 (49-28, min.14). La aparición de Hakanson y Vicedo sacaron al Estu de las trincheras. El primero con tres triples casi consecutivos y el segundo con diez tantos seguidos en dos minutos. El 57-46 al descanso pronto llevó al 66-68 con Landesberg de ejecutor. El alero llegó a los 25 puntos pero se quedó secó en la segunda parte. Fue un parcial 9-22 con Arteaga guardando la zona y el canterano Sola exprimiéndose en defensa.

A 6:27 del final, una canasta de Brown ponía la máxima ramireña (83-86) y desde ahí, cuatro ataques fallados, a pesar de batallar contra un rival herido. Casi muerto. Ante la duda azul, Watt y Bramos intervinieron (92-89). Dos tiros libres de Brown dejaron todo para un último minuto que mejor no recordar. ¿Hasta el año que viene?  

0 Comentarios

Normas Mostrar