VALENCIA BASKET 79 - UNICAJA 75 (1-0)

Shurna rescata al Valencia Basket de las garras de Nedovic

Sentenció una canasta de Hamilton, pero el ala-pívot estadounidense metió diez puntos en el último minuto y medio y fulminó el arreón final de Unicaja.

AStv

Los playoffs ya están aquí. Ritmo, intensidad, lucha por cada balón como si fuese el último, alternancias en el marcador, cada triunfo es la vida... Valencia y Unicaja libraron la primera batalla de esta eliminatoria de tres. ¡Y qué batalla! El hombre del partido fue John Shurna (16 puntos, 20 de valoración). Mecánica de albañil, precisión de cirujano. Diez puntos en el último minuto y medio (incluido un triple con adicional que desaprovechó) del americano con pasaporte lituano terminó de tumbar a un Unicaja en el que brilló el extaronja Nedovic (22 puntos, 3 asistencias).

Fue Unicaja el que primero rompió las hostilidades. Dos triples de entrada y un quinteto algo extraño de Valencia (con Shurna de 4 y el 'tocado' Hamilton de 5) dio a Unicaja las primeras ventajas. Le costó a los taronjas entrar en el partido. Pero este equipo sabe sufrir cuando van mal dadas. Sobre todo, cuando Pedro Martínez echa mano de San Emeterio. Los de Plaza tenían la receta: que cada canasta le costara a Valencia sangre y sudor. Y si encima tenían mano con los triples (7 de 8 en el primer cuarto)... Un tiro de Markovic sobre la bocina puso el 21-25.

Valencia subió un punto la intensidad, detuvo la hemorragia desde los 6,75 y Unicaja empezó a perder más balones de la cuenta. Apretó el electrónico pero nunca se puso por delante. Llegó al 35-35, con un lanzamiento de Sato que pisaba la línea de tres. Al final, aguantó el tipo y se fue con una ligera ventaja al descanso.

El tercer cuarto fue el del Valencia Basket. San Emeterio fue haciendo pequeñita la defensa malagueña. Un canastón suyo, con crossover incluido, puso la primera ventaja taronja (43-41). Con un Saneme desatado y con Diot de lugarteniente, Valencia se lanzó a tumba abierta (52-45, min. 26). El duelo entró en un carrusel de tiros libres en el que Lucic puso la máxima ventaja de todo el partido (56-48, min. 29).

Unicaja estaba en la lona pero no había dicho su última palabra. Volvió a tirar de su arma letal: los triples (5 de 7 en el último acto). Uno de Nedovic, quedando 55 segundos, puso el 74-75 y silenció La Fonteta pero Shurna volvió a prender la mecha, con un triple con tiro adicional. Pero lo falló y dio una vida extra a Unicaja que desaprovechó esta vez Nedovic con una entrada algo forzada. La puntilla la puso Hamilton, con un gancho con la posesión a cero que acabó de tumbar a Unicaja. En menos de 48 horas, la segunda batalla. Y el físico tendrá mucho que decir en el Carpena.