GRAN CANARIA 70 -REAL MADRID 75

El Real Madrid más terrenal se pone líder en solitario

Vence al Herbalife Gran Canaria en un partido trabado y aprovecha el traspié del Barcelona en Bilbao. Slaughter tuvo un papel clave.

Marin ante Mirotic
Carlos Díaz
Ricardo González
Licenciado en Periodismo en 1997 y desde ese año redactor de Diario AS. Se apasionó del baloncesto europeo mucho antes, cuando era un niño en los 80, y en la actualidad es cronista del Real Madrid, del que ha cubierto más de mil partidos entre la ACB y la Euroliga. Estuvo en Japón 2006, en el primer Mundial que ganó España.
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Después de varias jornadas en las que el Madrid se tiraba en trampolín añadiendo un tirabuzón nuevo cada vez a su ya alabado salto mortal, casi como si volara, el Gran Canaria le bajó de la nube de lo sublime. Ni le cortó la racha de triunfos ni le arrebató el liderato, pero le devolvió a tierra firme, aquella que no pisaba desde hace bastante tiempo, la de los partidos peleados y los marcadores ajustados. El triunfo madridista no fue tan vistoso como otros anteriores (70-75) y, sin embargo, la recompensa resultó mayor: el liderato en solitario, un primer puesto que hasta este fin de semana compartía con los de Pedro Martínez y con un Barça que ha tropezado en Bilbao.

El Granca demostró de inicio que se sabía la lección, que traía correa para atar en corto al rival, ni un resquicio para las galopadas ajenas. Redujo las pérdidas y atacó bien el rebote ofensivo. De hecho, si a alguien vimos correr en la primera parte, fue al Granca. Aprovechó algunos errores de los de Laso para anotar en transición con el australiano Brad Newley (papá a la carrera hace unas semanas) muy activo.

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Junto a esa buena defensa, Albert Oliver y Eulis Báez eran el faro insular. Aportaban visión de juego e inteligencia, por un lado, y movilidad, fiereza y recursos bajo el aro, por otro. El Madrid fallaba algún triple cómodo e iba a remolque, pese a unos números soberbios de Mirotic (11 puntos y 16 de valoración en la arrancada, 19 y 28 al final). Pero lo individual suma casi siempre menos que lo colectivo, sin sinergia no hay resultados. Y ahí, para darle empaque al grupo, Marcus Slaughter vale un potosí. En un partido ‘regulero’ de Bourousis (cumplía 30 años), el americano metió a su equipo en la pelea. Ayudó también Sergio Rodríguez, que luego extravió algún balón de más.

Era un partido de los serios, y Rudy se fue hasta los 35 minutos en pista (Mejri y Dani Díez no jugaron). El mallorquín estuvo mal en el lanzamiento y bien en casi todo lo demás. Encarriló el duelo con un robo y un mate a minuto y medio del final (65-69), y Carroll le dio la puntilla a su exequipo (sus siete puntos, en el último cuarto). Bien el Granca, aunque fallara 21 triples, y bien el Madrid, que supo ganar en tierra firme, sin ‘alley-oops’ y anotando sólo 75 puntos, la cifra más baja del año. Destacado cuarto final: defensa y ataque, equipo completo, con o sin exhibición.

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