El Caja Laboral cae en la pista de Olympiacos

EUROLIGA | OLYMPIACOS 85 - CAJA LABORAL 81

El Caja Laboral cae en la pista de Olympiacos

El Caja Laboral arrancó la Euroliga con derrota frente al vigente Campeón de Europa, en un partido donde los vitorianos terminaron pagando la falta de ritmo y rotaciones.

Caja Laboral arrancó la Euroliga con derrota, 85-81, en su visita a Olympiacos, vigente Campeón de Europa, en un partido donde los vitorianos terminaron pagando la falta de ritmo y rotaciones para ceder ante el equipo griego.

Olympiacos recurrió al saber hacer de Spanoulis, 16 puntos, para dirigir a su equipo y los griegos resultaron letales desde el perímetro, con once canastas de diecinueve intentos, que les allanaron el camino a la victoria.

Los vitorianos se vieron sorprendidos por el eléctrico arranque de Olympiacos que, de la mano de Spanoulis y Dorsey, castigó desde el juego interior a la floja batería baskonista.

Nocioni asumió los galones y el argentino empezó a cimentar un parcial de 0-10 en los últimos tres minutos que le situó con la máxima renta para el minuto diez, 18-23.

La ventaja llegó a crecer, 20-28, en el arranque del segundo acto, pero los de Ivanovic cayeron en un agujero negro encajando un 16-1 en cinco minutos que devolvió el mando a los helenos, 36-29.

Dos triples de Bjelica y Nocioni parecieron devolver al partido al Baskonia, 38-37, pero de nuevo golpeó Olympiacos, un 10-0 con el acierto de Spanoulis y Perperoglou, para llegar con su máxima ventaja al descanso, 48-37.

Los de Ivanovic cambiaron por completo en la reanudación para dar la vuelta al partido, 57-61 minuto 27, gracias a los trece puntos del renacido Lampe que completó la reacción con un triple para poner por delante a los suyos.

Con una mínima renta, 64-66, empezaron los vitorianos el cuarto definitivo. De nuevo emergió la maestría de Spanoulis en la dirección para manejar el ritmo de su equipo y el partido.

Un parcial de 9-1 en tres minutos fue crucial para terminar poniendo tierra de por medio, 82-73 minuto 38, ante un Caja Laboral que lo intentó, pero terminó por desinflarse encajando la primera derrota europea.